10/05/2023
El Concilio de Maestros de las Artes Marciales de España tiene el honor de conceder la MEDALLA DE SAN JORGE a:
D. MIGUEL BAENA GÓMEZ
C.N 6º Dan de Aikido
Sus primeros contactos con el Aikido se produjeron en 1977 a la edad de 13 años en el desaparecido Dojo Gokyo de su ciudad natal, Donostia ( San Sebastián). Al poco tiempo se trasladaría a recibir clases del maestro Ramón Arduriz Zabaleta, uno de los maestros pioneros del Aikido en Euskadi, que impartía clases en el Judo Club Sakura y posteriormente en el club Amagoia.
Su primera experiencia como instructor de Aikido la tuvo en el colegio Nazaret y durante dos cursos escolares consecutivos (1984-86) a la vez que ejercía de sempai para su maestro en el Dojo Makiwara de Hondarribia.
En 1986 tuvo que trasladarse por motivos laborales a las Islas Canarias, allí tendría la oportunidad de abrir el primer grupo de Aikido en la Isla.
Desde 1987 a 1993 se dedicó exclusivamente a la enseñanza del Aikido, impartiendo clases tanto a niños como adultos.
Ene el mismo club impartía clases de Kendo el maestro Marcos Kasajima, q así fue como se animaría convertiría en un nuevo practicante de esta disciplina. Cada seis meses recibían la visita de, maestro japonés Meguro, quien supervisaba periódicamente el progreso de todos los alumnos de la escuela.
Durante su estancia en Gran Canaria también tuvo la oportunidad de colaborar como profesor de Aikido en el colegio Santa Catalina, a través del programa 2000 le darían la oportunidad de mostrar las bondades del Aikido a nutridos grupos de niños y niñas.
En la Isla también organizaría el primer curso de Aikido impartido por el gran maestro Yasunari Kitarura, uno de los principales promotores del Aikido en España.
Fueron siete años estancia, plagados de buenas experiencias con alumnos que terminarían convirtiéndose en familia.
A su regreso a San Sebastián se incorpora nuevamente como practicante en el dojo Amagoia, club al que siempre había estado ligado, y un año más tarde inicia un nuevo grupo de Aikido en el gimnasio Sarilem de Irún y la directiva del club Amagoia también le ofrece la posibilidad de formar parte de su profesorado, obligándolo así, a diversificar sus esfuerzos para impartir clases en ambos dojos.
El año 2011 es un año desastroso en el cual enferma de cáncer, viéndose obligado a alejarse físicamente del Aikido, interrumpiendo por primera vez toda actividad deportiva, pausando su ritmo de vida mientras recibe tratamiento médico de quimioterapia y tomoterapia.
Este periodo de pausa lo utiliza para profundizar y reflexionar sobre los posibles efectos metales y terapeuticos del Aikido, escribiendo el artículo titulado " Aikido y Cáncer" y por el cual recibiría la invitación del maestro José Santos Nalda para impartir un seminario en Zaragoza.
Superada la enfermedad a finales del año 2011 vuelve a incorporarse a la práctica del Aikido junto a sus alumnos y compañeros.