05/03/2026
LA ESCUELA COMO TRANSMISORA DE VALORES.
Los valores que rigen la dinámica social, política, del ocio y de la economía, son diametralmente opuestos a aquellos que se pretenden transmitir en la escuela. Si la escuela es corresponsable de la transmisión de los valores sociales y morales a los jóvenes ¿Debe transmitir los que realmente rigen en la sociedad o aquellos, que como ahora, se consideran ideales pero en realidad brillan por su ausencia?
¿Quién debe decidir los más óptimos para marcar el proceso de socialización de los menores?
¿Tenemos que seguir engañando a los alumnos cuando imponemos que en las asambleas de clase sean ser respetuosos o por el contrario debemos ser más realistas y educarnos para transitar por la realidad social presidida por la descalificación, el insulto, la conspiración, donde la verdad y la mentira dejan de ser categorías dejando su espacio a la capacidad para emitir el mensaje de mayor impacto? ¿Han de aprender a comportarse como ciertos políticos en el parlamento? ¿ Diciéndoles que la mentira es un derecho?
Posiblemente si cuando llegan a adultos y han estado formados en los valores utópicos, estarán en desventaja frente a quienes hayan crecido en un entorno educativo donde se les enseña que el éxito social requiere transitar por la postverdad, el bulo, la descalificación, el insulto, no respetar la palabra del otro, y evitar razonamientos profundos.
Lo más paradójico es que las personas que vemos en los foros políticos, tertulias e influencers de de todo tipo que son grandes maestros de los insultos, manipuladores de la información así como los especuladores sin escrúpulos paladines de esta nueva cultura del populismo, el esperpento y la sinrazón, son fruto de una escuela que les formó en los valores del respeto, la solidaridad, y el respeto por unas reglas del juego inquebrantables. Crecieron en un entorno político donde los partidos democráticos, pese a sus discrepancias no cuestionaban estas bases cívicas y morales.
La gran pregunta es ¿Quién debe determinar cuáles son los valores que debe transmitir la escuela? ¿Los deseables o los reales que hoy presiden el éxito social y político?
Joan Rius.