29/04/2026
Hoy en día cualquiera puede parecer buen entrenador en Instagram.
Otra cosa es serlo de verdad.
Instagram se ha convertido en un tremendo escaparate para cualquier negocio. Seguro que te salen vídeos a diario de entrenadores ofreciendo sus servicios, con buen storytelling, edición dopamínica estudiada al detalle…
Y sí, incluso alguno de esos vídeos puede que sea mío, porque al fin y al cabo esto, a día de hoy, funciona así.
Pero déjame decirte una cosa:
Los conocimientos teóricos son tremendamente necesarios, y puede haber preparadores que, sin haber experimentado nada de lo que aplican, consigan cambios.
Yo soy un romántico: creo en la teoría, pero también en la práctica.
Y en vivir lo que enseñas.
Por eso mismo, cuando alguien del equipo me dice que tiene poco tiempo para entrenar, lo entiendo. Yo he estado ahí. Me preparé para competir trabajando +50h/semana.
Cuando tienen atracones, los entiendo. Yo mismo subí 14kg en 2 semanas y tuve que luchar con un trastorno alimenticio.
Cuando les molesta algo, les entiendo y adaptamos. Sé lo que es tener lesiones y he trabajado con muchísimos clientes con patologías.
Cuando me viene alguien nuevo que se ha dejado un tiempo por trabajo, lo entiendo. Yo he estado ahí, echando +50h y reformando un piso para poder vivir porque en una semana nos echaban del alquiler.
Y por todo esto, cada día trato de mejorar mi servicio al máximo. Porque la gente que confía en mí se lo merece. Y yo soy responsable de ello.
Me da la ligera sensación de que hoy en día muchos se olvidan de que trabajamos con personas que quieren mejorar su vida, no con “leads” que nos engrosen la cuenta.
Si te has visto reflejado en algo de esto, puedes rellenar el formulario de mi perfil y vemos tu caso.