24/03/2026
A veces las mejores experiencias llegan sin demasiada planificación.
El pasado 15 de marzo de 2026 corrí la LPA Trail (11 km), una carrera rápida desde el inicio que tenía dos clasificaciones: la general y la del Trofeo Rector de la ULPGC. Al haberme incorporado recientemente como profesor de la universidad, tuve la oportunidad de participar también en esta última, algo que decidí hacer simplemente por vivir la experiencia. Al fin y al cabo estoy haciendo una sustitución y quién sabe si volverá a surgir otra ocasión.
Mi forma de enfocar estas carreras es sencilla: disfrutar del proceso y buscar mi mejor rendimiento, el resultado es consecuencia de esta fórmula. Aun así, terminé 20º en la general y 2º en el Trofeo Rector, algo que agradezco mucho. No lo sobrevaloro ni lo infravaloro; lo veo como parte del camino y de las oportunidades que aparecen.
La carrera fue muy rápida desde el principio. En la única zona técnica bajé al límite… y resbalé. Caída incluida, con herida en la mano y un buen golpe en la cadera, aunque por suerte nada que me impidiera seguir corriendo. Después vino el barranco, se podía correr muy bien y me permitió mantener un ritmo uniforme, aunque sin demasiada chispa porque este última etapa estuve preparando un kilómetro vertical y esta carrera surgió a última hora.
Aun así, me sentí bien. Y al final, más que los tiempos o la clasificación, me quedo con eso: con la oportunidad de vivir experiencias nuevas, compartir el deporte y seguir disfrutando del camino.