26/08/2024
¿Qué conductas suelen llevar al divorcio o separación?
Un investigador norteamericano (su nombre te lo digo luego) ha pasado 3 décadas investigando esta pregunta.
Él ha acuñado la expresión “los 4 jinetes del Apocalipsis” para referirse a las principales conductas destructivas de la relación de pareja.
Por cierto, estas conductas pueden destruir cualquier relación y no solo la de pareja.
Este famoso psicólogo americano se llama John Gottman.
Estas son las 4 conductas predictoras del divorcio:
1. EL ESPÍRITU CRÍTICO. Es la tendencia a criticar todo lo que tu pareja dice o hace.
No todo comentario crítico es “espíritu crítico". El reclamo es necesario y útil. La posibilidad de reclamarse cosas es necesaria.
La crítica se dirige al carácter, a la personalidad, y va muchas veces acompañadas de “tú siempre” o “tú nunca”.
El reclamo es legítimo y expresa un sentimiento sobre una situación específica, expresa una necesidad, una petición o una preferencia.
2. ACTITUD DEFENSIVA. Es la tendencia a sentirse amenazados por cualquier conversación que se refiera a la relación.
La actitud defensiva lleva a demonizar todo reclamo o petición. Ya hemos dicho que el reclamo o la expresión de necesidades es legítima, cuando no proviene del espíritu crítico.
Por esta razón la actitud defensiva mata el diálogo e impide al otro la expresión de sus necesidades.
Esta actitud alimenta el conflicto y es una forma de echar la culpa al otro, sin decirlo.
3. EL DESPRECIO. El dicho inglés “la familiaridad trae el desprecio” (familiarity brings contempt) lo dice todo.
Consiste en tratar al otro como inferior y hacerle sentir que no vale nada a tus ojos.
El sarcasmo y el cinismo son formas frecuentes de desprecio, que es un sentimiento de superioridad. Es altamente destructivo.
4. LA LEY DEL HIELO (stonewalling). Consiste en responder con silencio a las iniciativas de conversación del otro.
Es agresividad pasiva pura y dura. Normalmente este jinete aparece después de los otros tres.
Si estás usando uno o varios de estos comportamientos de forma habitual tienes razón para alarmarte, porque puedes estar destruyendo, sin quererlo, tu relación.
Quizá es el momento de buscar ayuda.