Somos una pequeña pero simpática escuela de buceo ubicada en La Laguna, Tenerife. La razón de nuestra existencia, no es otra que la de ofrecer las experiencias y sensaciones que la mar nos ofrece, con el único requisito indispensable de tener ganas de aventurarse y pasarlo bien con nuestra afición favorita. Nuestro objetivo es que cualquier persona que quiera bucear y experimentar la sensación de
ingravidez que significa estar en el azul, pueda conseguirlo, y cuando decimos cualquiera, es así de amplio, cualquiera que lo desee pueda hacerlo, sin importar su condición física. Ya que nuestro personal está formado y capacitado, tanto para impartir cursos de buceo PADI, líder mundial del buceo, como cursos de buceo IAHD, Asociación Internacional de Buceo Adaptado. EL BUCEO
El buceo te lleva a un mundo diferente con nuevas sensaciones, colores, formas, texturas y criaturas, una dimensión distinta. Con una escapada a un lugar apacible, para renovar tu energía y despertar tus sentidos. Te permite explorar el mundo subacuático, desde históricos barcos hundidos y arrecifes, hasta los misterios sumergidos jamás imaginados. La aventura maravillosa que significa encontrarte con la fauna submarina en completa libertad, la extraordinaria experiencia de tropezarte con los delfines, tortugas, rayas, meros, abadejos, pulpos, morenas, peces de todo tipo, que te permiten observarlos desde el respeto, cuando se invaden sus dominios y siempre disfrutando del sonido del silencio que implica una inmersión. Experimenta una conexión con la naturaleza nueva; una sensación de libertad, una transformación. Transforma tu percepción de la vida para siempre. Conviértete en buceador y disfruta la vida desde otra perspectiva. BUCEO ADAPTADO
El buceo para discapacitados es una de las actividades adpatadas más bonitas e interesantes que se pueden realizar. Además, en mi opinión esta actividad contiene una serie de características que lo hace muy particular para una persona discapacitada. Para empezar, los usuarios de sillas de ruedas, prescinden de las mismas, y aprovechando la utilización de los chalecos hidrostáticos, pueden disfrutar de una libertad de movimientos que no se consiguen en tierra firme.