16/04/2026
Crónica de la Segunda Prueba del campeonato de Nieve 2026:
Arrancó la noche con ese olor inconfundible a goma, nervios y olor a perritos que ya es patrimonio del club. Rally de categoría 1/32, tres bucles por delante y una parrilla que mezclaba viejos conocidos, regresos con cuentas pendientes y alguna que otra cara nueva con más descaro que kilómetros… y menos miedo que un copiloto sin notas.
PRIMER BUCLE: tanteo… o eso parecía
Los primeros tramos sirvieron para lo de siempre: medir agarre, ajustar gatillo y, sobre todo, esconder cartas… o al menos intentarlo, porque aquí hay más espías que en una peli de espías mala. Pero ya se intuían cosas. Sergio empezaba fino, con ese WRC “full Rose” —visible desde la Estación Espacial Internacional— dejando claro que no había vuelto al slot para saludar. Nelson, por su parte, mantenía el tipo… aunque sin el brillo de otras noches, como ese café que prometía mucho y se quedó en descafeinado.
Pero si había un sitio donde ya se empezaba a cocinar el salseo serio, era en la RCUP. Rubén Romero Jr marcaba territorio desde el inicio, sólido, sin alardes pero sin errores… vamos, el típico que no hace ruido pero cuando miras la tabla está arriba y te ha pasado sin pedir permiso. Por detrás, Orlando Acosta con WRC+ metido en la pelea —sí, mezclando categorías como quien mezcla papas con mojo—, Gabriel Di Spagna dejando destellos… y un pelotón donde cada décima se peleaba como si fuera la última cerveza fría de la nevera un sábado por la noche.
Mientras tanto, la familia Fortes inauguraba una curiosa competición paralela: la de “a ver quién pierde antes los tornillos”. Ángel abría la veda con problemas en la carrocería que le hacían regalar segundos como si fueran caramelos en cabalgata. Sebastián seguía la tradición… y Javier, en un giro dramático digno de tragedia griega patrocinada por AliExpress, directamente decía basta. Sinceramente, habría que revisar ese proveedor… o empezar a comprar en ferretería los dos caminos, que igual aguanta más que la épica familiar.
SEGUNDO BUCLE: aquí se empieza a ganar… o a perder
Y llegó el punto de inflexión. Nelson sufría un serio problema de tracción en su WRS que lo dejaba vendido en varias zonas clave. El coche no iba… y cuando el coche no va, el piloto puede mirar al cielo, al comisario o al mando… pero la física es muy suya. Ahí es donde Sergio, que no estaba para rezos sino para rematar, olió la sangre como tiburón en piscina municipal. Sin errores, sin concesiones y con una constancia quirúrgica, empezó a abrir hueco.
En la RCUP, este segundo bucle fue una auténtica trituradora… de tiempos, de nervios y de alguna que otra ilusión. Rubén Romero Jr no solo aguantaba, sino que ampliaba margen y se consolidaba como referencia clara del grupo. Por detrás empezaban los movimientos: Eulises Luis y Fran Romero con problemas de empanzamiento de su Evo… error en la elección de llantas —sí, esas decisiones que tomas convencido en casa y luego en pista parecen una mala idea desde el primer metro—, aunque se metían en la pelea. Y un constante Samuel Lozano, que iba haciendo lo suyo: sumar, sumar… y desesperar a los de atrás.
Y ojo aquí porque el nombre de Samuel Díaz empezaba a sonar con fuerza. Su progresión era silenciosa pero constante, como el vecino que no hace ruido pero luego resulta que te ha adelantado en la hipoteca, en el coche y ahora también en el rally. Aprovechando errores ajenos y demostrando una cabeza impropia de su experiencia, se metía en la zona caliente de la clasificación RCUP sin pedir permiso.
TERCER BUCLE: sentencias y supervivencia
Con la clasificación ya estirada, tocaba rematar. Sergio no falló. Control absoluto, cabeza fría y esa sensación de piloto que sabe exactamente lo que tiene entre manos… y lo que no tiene, también. Victoria con mensaje incluido: ha vuelto, y se ha quitado la espina que llevaba clavada frente a Nelson desde… cuando los móviles tenían teclas.
Pero en RCUP aún quedaba tela que cortar… y tijeras afiladas. Rubén Romero Jr cerraba un rally prácticamente perfecto, llevándose el grupo con autoridad y, además, metiéndose en la pomada de la general absoluta, rozando la victoria final… a apenas unas décimas. Vamos, que si esto dura un tramo más, alguno no duerme esa noche.
Samuel Lozano firmaba una actuación muy consistente que le daba un merecido top 2 en RCUP, mientras que Gabriel Di Spagna alternaba momentos brillantes con algún exceso… de esos que te hacen ir muy rápido hasta que dejas de ir. Eulises y Fran confirmaban su progresión respecto a anteriores citas, consolidándose como habituales en la zona media-alta… cuando el coche decide colaborar, claro.
Y mención especial, ahora sí con todas las letras, para Samuel Díaz: noveno en RCUP, pero con sensaciones de haber dado un salto importante. No es solo el resultado, es el cómo… y el “cómo” aquí empieza a oler a piloto serio.
Por detrás, entre errores, supervivencia y alguna que otra pelea con los tramos, pilotos como Dionisio, Alexis o Simón iban completando un rally de resistencia pura, donde terminar ya era casi una victoria… y llegar con el coche entero, un milagro certificado.
CLASIFICACIÓN GENERAL Y POR GRUPOS
La general dejó el triunfo incontestable de Sergio Díaz, seguido muy de cerca por Rubén Romero Jr, que además dominó con claridad la RCUP. Orlando Acosta completaba el podio con una actuación muy sólida, mientras que Nelson, lastrado por sus problemas mecánicos, tenía que conformarse con una posición más retrasada de lo habitual… de esas que duelen más en frío que en caliente.
En RCUP, la clasificación reflejó perfectamente lo visto en pista: regularidad, gestión de errores… y saber cuándo no liarla, que a veces es la mejor estrategia.
ANÉCDOTAS Y VIDA EN EL PARQUE DE ASISTENCIA
Mención especial a la Tasca Shakedown, perfectamente gestionada por Adrián y Orlando, que mantuvieron a pilotos y mecánicos en pie con sus ya clásicos perritos. Porque aquí se viene a competir… pero sin perrito, no hay rendimiento. Esto ya es ciencia.
PUNTO Y APARTE EN LA TEMPORADA
El club entra ahora en una breve pausa técnica. Toca desmontar, rediseñar y volver a montar tramos con la mirada puesta en el Insular de Rally Slot de Tenerife, previsto para junio. Lo que viene promete… y viendo lo visto, mejor ir apretando tornillos desde ya.
AGRADECIMIENTOS
Gracias a todos los pilotos por el espectáculo, el compañerismo y ese ambiente que convierte cada prueba en algo más que una carrera. Con representación de equipos y clubes habituales del campeonato, y alguna incorporación que empieza a dejar huella, el nivel sigue creciendo cita tras cita… y eso ya empieza a ser peligroso para el que se despiste.
Porque al final, entre tornillos rebeldes, tracciones caprichosas y regresos con sed de victoria… el slot sigue demostrando que es mucho más que dar vueltas: es contar historias. Y esta, desde luego, ha tenido de todo… incluso final feliz (dependiendo de a quién le preguntes).