15/09/2025
Hoy entrevistamos a nuestro corredor Alberto Alvarez que ha participado en el GF de Lousa en Portugal 🇵🇹. Estas son sus declaraciones:
Tercera carrera en Portugal (allí las cicloturistas son carreras de principio a fin) este año y séptima desde que empecé a ir por allí hace dos años. Como Francia, Italia y otros países, un lugar donde dejan practicar el ciclismo como siempre fue, de velocidad libre de salida a meta. Recorrido con tres cotas de tercera categoría en la primera mitad y lo más duro concentrado en el último tercio, con final en alto, porque aunque la meta estaba abajo, la toma de tiempos se tomaba en el último puerto, para evitar accidentes en una bajada delicada.
El entorno del recorrido era uno de los puntos fuertes de esta prueba, con la hermosa Serra da Lousá, de vistosos bosques y una peculiar arquitectura de pueblos de piedra, las Aldeias do Sixto, que atrae muchos visitantes. La subida al último puerto del día, según un viajero, es una de las más bonitas carreteras de Portugal. Desgraciadamente, al tiempo que ardían las montañas de León hace unas semanas también allí un colosal incendio arrasó una parte de la sierra, y tuvimos que atravesar durante algunos kilómetros ese desierto de muerte.
Como siempre en este tipo de pruebas, la diversión y el reto de la estrategia de principio a fin, teniendo que tomar constantemente decisiones, de si seguir a este o aquel corredor, a este o aquel grupo, de hacer una estimación de a cuántos watios subir cada puerto o repecho, para no pagarlo al final. El juego del ciclismo en toda su plenitud, aunque no sea para ganar la carrera, y que es lo que me sigue enganchando a este deporte. Si aciertas con la estrategia haces una gran carrera, y si te equivocas, pagas con sufrimiento el error. Una competición básicamente contra uno mismo, tus limitaciones y el conocimiento que has ido adquiriendo de ti mismo y tus posibilidades. No hay que derrotar a nadie, solo a tus limitaciones y tu miedo a sufrir. Una lección muy practica para extrapolar a todas las facetas de la vida.
En mi caso esta vez no acerté con la estrategia, porque no escogí el grupo correcto, que era muy bueno y no me atrevía a dejar ir, por si por detrás no venía ninguno mejor, y el último puerto, que era extraordinariamente duro, y sobre todo después de tres horas y pico de ritmo vivo y agotador, me hizo sacar todas las reservas de fuerza de voluntad y resistencia. Al final, un 8º puesto en mi categoría, mi tercer Top 8 en Portugal, donde los podios se venden muy caros. Y lo mejor, el descubrimiento de una prueba altamente recomendable, que estuvo ausente del calendario durante tres años y en la que espero poder volver a participar con algún compañero de equipo, que encajan perfectamente en este recorrido y que la iban a disfrutar tanto como yo y los amigos que me acompañaron este año.