03/07/2022
Esto que sale en las fotos no es fascia, ni vasos sanguíneos, ni nervios, ni agua al microscopio.
Es MICELIO 🍄
Está en la tierra y forma parte de las raíces de los hongos.
Su descubrimiento y posibilidades me tienen fascinada desde hace un tiempo.
El micelio lo conforman los sistemas de raíces de las setas que son a la vez su aparato digestivo y puede crecer en muchos tipos de suelo y a gran velocidad (1mm a la hora).
Si se dan las condiciones adecuadas, desarrollan millones de ramificaciones (hifas) formando una estructura en red que captarán información de los suelos hasta encontrar su alimento; árboles, insectos y plantas en descomposición.
Según van creciendo, las hifas crean una especie de colchones esponjosos en el interior de la tierra formados por marañas de filamentos interconectados que se extienden cientos de kilómetros. Pueden ser muy pequeños, casi invisibles o pueden ir creciendo y hacerse tan gigantes como para constituir el organismo más grande del mundo.
- Por lo visto hay una masa continua de micelio al Este de Oregón que tiene una extensión equivalente a 1.664 campos de fútbol y unos 2000 años de antigüedad-.
Los estudiosos del tema vienen diciendo que el micelio de alguna manera podría salvar el mundo porque tiene la capacidad de descomponer materia vegetal. Es decir que puede alimentarse de petróleo y pesticidas y eliminarlos poco a poco de nuestros suelos.💣
Pero lo que creo que me vuelve loca es que tiene un aspecto tan parecido a las conexiones cerebrales y al tejido conectivo, y una función comunicativa tan clara que me recuerda otra vez
✨Cuán profundo los seres vivos estamos interconectados.
✨Cuánto dependemos de estas hifas, zarcillos y otros receptores sensoriales.
Y esto me hace pensar en que nuestro empeño debería centrarse en refinar esa comunicación para que se haga
✨Fluida
✨Prospere
✨No nos haga enfermar
✨No suponga fatiga
Ni en nuestros cuerpos, ni en nuestras comunidades, ni entre las masas forestales del planeta.
Inspiración micélica/ miceliana ✌🏼
💚