17/02/2023
RESPIRACIÓN TRAS RESPIRACIÓN
Respiramos de quince a veinte veces por segundo. ¡Cuántas respiraciones, una tras otra, a lo largo de la vida!. Al nacer, inhalamos; al morir, espiramos. La respiración se ha utilizado siempre como preciosa herramienta de autodesarrollo y purificación mental en Oriente. Los yoguis comenzaron a servirse de ella como soporte para la concentración y la meditación, y posteriormente para efectuar ejercicios psicofisiológicos de gran alcance, llamados en el yoga "pranayama" y que pretenden un mejor y mayor aprovechamiento y distribución del prana o fuerza vital, además de unificar la consciencia. Así, pues, a la respiración se le ha dado esta doble vertiente en la esfera del trabajo interior: como objeto de contemplación y meditación y como ejercicio psicosomático.
Existe una enorme conexión entre la mente y la respiración y la respiración y la mente, de modo tal -como ya descubrieron los yoguis hace milenios- que a todo estado anímico corresponde una forma de respiración y viceversa. No respiramos igual cuando estamos tensos o distendidos, concentrados o dispersos, alegres o melancólicos.
¿Por dónde empezar? Comienza por aquietar el cuerpo y sentir la respiración. No pienses, no analices, no reflexiones. Conecta estrechamente con la respiración y sigue el curso del aire, tratando de estar atento y sosegado. Este es un ejercicio del grupo de atención a la respiración.
Como ejercicio respiratorio comienza con las respiraciones integrales, que son de un gran beneficio y se pueden realizar extendido, sentado, de pie o incluso caminando. Consisten en llevar el aire lentamente al vientre y el estómago, por la nariz, y a continuación, sin interrupción, a la zona media del tórax y después, tambien sin interrupción, a la zona más alta del mismo. Si se hace correctamente, primero dilatan vientre y estómago y después el tórax. El aire se exhala en el mismo tiempo aproximadamente por la nariz. Se pueden hacer varios ciclos de una docena de respiraciones.
En cualquier momento o situación, uno puede conectar con su respiración y utilizarla para centrarse y sosegarse, con tal de hacerla un poco más lenta y uniforme.
La respiración es una gran aliada que siempre está a nuestra disposición.