09/06/2026
Final de la Copa Infantil: Rayo Arriacense 1-0 Azuqueca C.F.
Más allá de lo estrictamente deportivo, resulta incomprensible que, disponiendo la sede de Marchamalo de dos terrenos de juego, se programara una semifinal a las 09:00 y otra a las 10:00. Esta decisión obligó a un equipo a afrontar la final con apenas 20 minutos de recuperación tras una exigente tanda de penaltis que concluyó pasadas las 11:15, mientras que el otro dispuso de hora y media de descanso. Una situación lamentable que, lejos de hundirnos, nos espoleó para ir en busca de la heroica.
La motivación aumentó al escuchar en la grada a la afición rival celebrar nuestro pase, infravalorando nuestro potencial al preferirnos antes que a El Casar. Sus palabras se convirtieron en nuestra mejor gasolina. Por si fuera poco, el Azuqueca se presentó a la cita con seis futbolistas inéditos en los enfrentamientos de liga y dorsales duplicados. Pese a las protestas, el colegiado decretó que no podía intervenir. No importaba: aceptamos el desafío.
El plan de partido pasaba por madurar el encuentro y gestionar el cansancio de manera inteligente. Los chicos salieron muy concentrados, adueñándose de la posesión por tramos. Aunque el Azuqueca impuso su poderío físico a base de balones largos, el bloque defensivo se mantuvo impecable.
Cuando el Rayo recuperaba, la transición ofensiva era letal. En una llegada asociativa perfecta, Darío conectó con Ezequiel, quien protegió el esférico, fijó a la zaga y descargó de nuevo para Darío; este filtró un pase milimétrico al espacio que Amine definió con un certero disparo cruzado. El 1-0 desató la locura y dio un extra de energía a un equipo exhausto pero con un orgullo inquebrantable. Con el marcador a favor y el rival anulado, se llegó al descanso.
En los vestuarios el mensaje fue claro: quedaban 25 minutos de solidaridad, ayudas constantes y saber sufrir para tocar la gloria.
En la reanudación, el equipo mantuvo el orden táctico frente a las acometidas frontales del rival. La nota amarga fue la lesión del central David, sustituido por Jorge. El fútbol le dio una revancha inmediata a Jorge, que venía de fallar un penalti clave en semis y no había gozado de continuidad durante el año; el chaval se hizo gigante, dominó cada duelo y firmó un partido soberbio.
La impotencia se apoderó del Azuqueca, que renunció a la elaboración y abusó del juego directo. El Rayo defendió con uñas y dientes, acariciando el segundo gol en tres contragolpes que la falta de oxígeno impidió materializar. En los compases finales, el cuerpo técnico movilizó el banquillo para que toda la plantilla fuera partícipe del éxito. Los minutos finales se vivieron con el corazón en un puño, pero los jugadores de refresco rindieron a un nivel espectacular. Con el pitido final tras tres minutos de prolongación, estalló la euforia tanto de jugadores como de padres que llevaban la grada de Marchamalo son dejar de animar en los dos partidos, ganado la batalla a la afición contraria.
El Rayo Arriacense se proclama campeón de Copa por pleno derecho: superando las adversidades, venciendo a los rivales más duros y contando todos sus partidos en copa por victorias.
Cerramos una temporada brillante, tras un subcampeonato de liga durísimo (empatados a puntos con El Casar y decidida solo por el goal average), este título es la recompensa justa a un vestuario muy unido. Además, supone la despedida idónea para dos grandísimos jugadores, Darío y Samuel, que emprenden nuevos retos en la categoría Regional. Esta siempre será vuestra casa.
¡Viva el Rayo!⚡
Lamentable padres y niños del Azuqueca que no saben perder y cuando voy a darles la.mano me la quitan y en la grada intentaron formar trifulca, cosas que no consiguieron. No nos importa, somos campeones 💪👍⚡