16/02/2026
Vaya por delante que entendemos que lo más recomendable es recibir un asesoramiento personalizado por parte de un experto biomecánico que valore las particularidades del ciclista y su contexto para tomar una decisión sobre un ajuste de sus bielas si fuese necesario, pero dicho esto, creemos que nunca está de más tener algo de conocimiento propio sobre los conceptos a manejar en relación con la reciente tendencia de recurrir a bielas cortas por parte de los ciclistas más relevantes y a intentar copiar esta solución por parte del resto de ciclistas.
Este tema no es nuevo, así en el año 2013 se publicó el estudio: https://www.researchgate.net/publication/303566102_Influencia_de_la_longitud_de_la_biela_en_la_eficiencia_y_biomecanica_del_pedaleo_submaximo y, posteriormente a este, han seguido otros que parecen ratificar sus conclusiones, así que vamos a centrarnos en el mismo.
Las conclusiones del estudio podrían interpretarse como que las bielas más cortas siempre son mejores, pero como se puede comprobar en los ejemplos de las infografías superiores, intentar reproducir los mismos datos de potencia con bielas más cortas supone necesariamente o un uso mayor de fuerza para generar el mismo torque que con las largas, o un aumento de la cadencia, que requerirá un cambio de desarrollo, y que normalmente tendrá efectos a nivel cardiovascular y/o respiratorio.
Así que al final nos encontramos varias cuestiones a valorar:
¿Está tu sistema cardiovascular preparado para sostener 95 rpm en un puerto en lugar de 90?
¿has valorado cuánto aumentaría tu presión intra-articular en la rodilla al tener que empujar un 4-5% más fuerte en cada pedalada sin disminuyes el tamaño de las bielas pero no aumentas la cadencia?
¿Qué opción puedes sostener y durante cuánto tiempo?
Como casi siempre, lo importante es encontrar lo más adecuado para cada uno, así que esto nos lleva al punto donde comenzamos y a la recomendación de un estudio individualizado.