20/09/2017
Lo primero me gustaría presentarme, me llamo Sergio Sendón Pérez y soy técnico en dietética y nutrición en el gimnasio JV2, en el barrio de Egia, en Donostia. Compartiré ocasionalmente y daré mi opinión en esta pagina sobre artículos o temas relacionados con la alimentación. Mi objetivo es ayudar a las personas a estar mejor informadas sobre una alimentación saludable.
Me ha llegado este artículo y me ha parecido interesante compartirlo con vosotros, pienso que dice cosas interesantes, con las que estoy de acuerdo, a pesar de que en mi opinión, al hablar de los “E” dice unas cosas que son un poco exageradas.
Los que me conocéis sabéis que no soy precisamente el más ferviente defensor de los productos que llevan este y otro tipo de añadidos como pueden ser: azúcar, grasas etc. Pero para mí es injusto decir que los “E” pueden provocar cáncer, hiperactividad y otros graves trastornos o enfermedades cuando hay otros muchos estudios que dicen que son inocuos, por eso se permite que estén en los alimentos. Por otra parte, cuando leemos noticias de este tipo en los medios de comunicación lo que nunca nos dicen es la dosis necesaria para provocar esos daños.Ese, casualidad, es de los datos más importantes. La mayoría de veces la diferencia entre que un alimento sea saludable o no es la cantidad que comemos de dicho alimento. Esta comparación que voy a hacer a continuación no es la mejor porque los “E” en ningún caso van a traer beneficios para la salud, sin embargo me parece interesante como ejemplo.
La toxina botulínica uno de los venenos más potentes que se conocen, es capaz de crearla la bacteria “Clostridium botulinum” en ambientes con poca concentración de oxígeno. Este mortal veneno se utiliza con éxito para mejorar la vida de personas con problemas neurológicos ya que ayuda a controlar la contracción involuntaria de los músculos. Este puede ser un ejemplo de lo importante que es hablar de las dosis de las sustancias y no quedarnos con el titular sensacionalista de este “E” produce cáncer.
En conclusión,deberíamos de cambiar y consumir estos productos de diariamente a ocasionalmente (tampoco perderíamos nada por no consumirlos).Sabemos que son productos que llevan sustancias que pueden no ser demasiado recomendables y en muchas ocasiones consumiéndolos en exceso pueden favorecer la aparición de sobrepeso o obesidad y estos inducir a otras patologías. Deberíamos empezar a acostumbrarnos a comer diariamente alimentos de verdad como verdura, fruta, hortalizas, frutos secos, carne o pescado siempre en cantidades razonables si queremos alimentarnos correctamente.
Las etiquetas de los alimentos son indescifrables.No sabemos realmente lo que llevan los alimentos y sólo podremos averiguarlo si aprendemos a descifrarlas. No deberíamos confiar en lo que dice la...