04/06/2026
Hoy no despedimos solo un balón.
Despedimos años de esfuerzo, de entrenamientos, de partidos intensos y de emociones compartidas. Despedimos miles de botes sobre esta pista, incontables pases, lanzamientos, victorias celebradas y derrotas que nos enseñaron a ser mejores.
Este balón ha sido mucho más que una herramienta deportiva. Ha sido un testigo silencioso de la historia de nuestro club. Ha acompañado a generaciones de jugadores y jugadoras en sus primeros pasos, en sus progresos, en sus aprendizajes y en su crecimiento, tanto dentro como fuera de la cancha.
Porque un club no se mide únicamente por los resultados. Se mide por su capacidad para formar personas, transmitir valores y construir un lugar donde niños, niñas y jóvenes aprendan el significado del compromiso, el respeto, el trabajo en equipo y la superación personal. Y este balón ha estado presente en cada una de esas lecciones.
Sus marcas, su desgaste y sus cicatrices no son señales de deterioro; son la prueba de una vida llena de servicio. Cada roce cuenta una historia, cada bote guarda un recuerdo y cada entrenamiento refleja el esfuerzo de quienes han vestido nuestros colores con orgullo.
Hoy termina su vida útil, pero no termina su legado. Porque los balones se desgastan, pero las experiencias que ayudan a crear permanecen para siempre. Permanecen en la memoria de quienes aprendieron a botar por primera vez, de quienes descubrieron la amistad en un vestuario, de quienes celebraron una canasta decisiva y de quienes encontraron en este club una segunda familia.
Gracias por acompañarnos en este camino.
Descansa, viejo amigo. Has cumplido tu misión con honor y seguirás formando parte de la historia de nuestro club y de todos los jugadores y jugadoras que crecieron contigo entre las manos.🏀❤️