05/02/2015
¡¡Viva la libertad!!
Seguramente, lo que voy a decir a continuación, levante alguna que otra ampolla en el ánimo de muchos mojigatos que no se atreven a decirlo, aunque lo piensen.
Yo he “sufrido” la mitad de mi vida bajo la “represión” del franquismo y la otra mitad “disfrutando” de la gran “libertad” de la democracia.
En el primer caso, pude disfrutar de todo el territorio nacional como algo mío, no existía un solo monte, camino, trocha, cañada o pista pecuaria por el que no estuviese permitido circular con el vehículo que me diese la gana. Yo lo hice 1º con el tren o a golpe de calcetín y cuando fui mas mayor con mi Jeep Comando y mas tarde con un Lada Niva.
¡¡ Ay, que tiempos aquellos!! En que estaba prohibido cortar los caminos con alambradas, vallas, arando los terrenos, grandes piedras, zanjas o cualquier otra cosa que impidiese el paso por ellos. Gracias a aquella represiva ley recorría los caminos a bordo de mis monturas como si todo el país fuese mío, nunca un guardia civil me llamó la atención ni me sancionó por haber pisado fuera del asfalto ni me pidió mas permiso que el de conducir lo que permitió que mis hijas conociesen los mas recónditos lugares desde el Cabo de Gata hasta el de Finisterre y desde Ayamonte hasta el Cabo de Creus.
Pero por otra parte la represión de la dictadura prohibía radicalmente cosas tan divertidas y edificantes como salir a la calle gritando ¡¡¡ME CAGO EN EL JEFE DEL ESTADO!!!, ir casa del Presidente del Gobierno a llamarle asesino, pegarle a las mujeres y personas mayores, molestar a los vecinos con escándalos o fiestas excesivamente ruidosas, asesinar a las novias y esposas, hacer pintadas en los trenes y monumentos, atracar, robar, insultar… en fin, todo aquello de lo que hoy disfrutamos amparados por la libertad que nos brinda la democracia, gracias a Dios.
Bien es verdad que, como dice el sabio proverbio chino: “soplal y solbel, no podel sel”. (Confucio) y, siempre pensando en nuestra seguridad, los distintos gobiernos se encargan de velar por ella prohibiendo que pisemos fuera del asfalto, no vaya a ser que tengamos un disgusto.
¿Os imagináis un país al que a los gobernantes les importaba un bledo la seguridad y la salud de sus ciudadanos?
¿Dónde con una sola licencia podías cazar o pescar en toda España?
¿Dónde los vehículos de todo-terreno circulaban tanto por la Casa de Campo de Madrid como por el Valle de Arán, La Pedriza, o el Coto de Doñana?
¿Dónde no existían las limitaciones de velocidad ni los radares?
¿Dónde se podía ir al campo a hacer una paella o una barbacoa con la familia y los amigos?
¿Dónde se podía escalar cualquier montaña sin necesitar licencia federativa ni seguro que se hiciese cargo de pagar los gastos en caso de que te tuviesen que rescatar?
¿Dónde se podía montar la tienda de campaña en cualquier lugar del territorio nacional que te gustase?
¿Dónde podías matarte fumando cuando te apetecía?
¿Dónde se le podía dar una colleja al niño mamón que estaba utilizando como tobogán el capó del coche del vecino sin que te acusasen de violencia y te metiesen en la cárcel?
¿Dónde te comían el coco desde pequeñito con gilipolleces como:
“A las chicas no se les pega”
“A los ancianos, minusválidos y señoras embarazadas se les cede el asiento”
“Hay que hacer caso a los mayores y no se les falta el respeto”
“Ir borracho por la calle es una vergüenza”
“Tienes que estudiar para hacerte una persona de provecho”
“No cojas nada que no sea tuyo”
“Impide que abusen de los mas débiles”
“A los papás no se les pega”
Etc., Etc…
¿Os lo imagináis?
Eran tiempos sombríos en los que no sé como sobrevivió la especie.
Pero, como no hay mal que cien años dure, se hizo la luz y llegó la tan deseada democracia donde no hace falta educar a nadie, que es una labor larga y costosa, basta con prohibir y cobrar la correspondiente multa.
De todas formas, llamadme carca si queréis, pero tanta libertad, a mi me satura. Creo que me voy a dar de baja de español y me voy a ir a un país con un régimen mas represor, como Marruecos, por ejemplo.
TIRO LOCO