Vivimos en un sistema caotico y a vezes una pequeña perturbación puede tener consecuencias grandes. En el caso de Mifune la perturbación ha sido un chico italiano (Carlo) que a haber vivido algunos años en Inglaterra, donde el deporte del ultimate tiene mucho más seguido que aquí, decidió montar un equipo en Terrassa. La liga catalana ya existía y ya habían mucho equipos por Catalunya pero ninguno
en Terrassa y la pereza de conducir hacia a Barcelona para jugar fue un estímulo importante. Porque un perturbación pueda crecer si necesita un entorno favorable y los amigo de Terrassa han sido exactamente esto. Mifunes Empezó con cuatro amigos jugando por la noche en la Plaza Nova de Terrassa. Con un poco de miedo nos apuntamos a uno de los día de la liga y el resto es historia...
Ahora en el equipo hay poca gente de el núcleo inicial porque come todas las cosa que funcionan el equipo sigue evolucionando. También los entrenamientos inicial que hacia yo han sido substituido con entrenamientos mucho más estructurados que Maribel, Oriol y alguno otr@s organizan con mucha profesionalidad. El que por suerte no ha cambiado es el espirito Mifune. Nosotros jugamos para disfrutar de los amigo, del sol, del viento y de la buena jugadas. Y después de jugar todos a tomar una cerveza ya que el tercer tiempo es parte integrante de el espirito Mifune!