29/05/2026
Y detrás de cada una, horas de trabajo que la mayoría no ve.
Esta semana hemos estado poniendo a punto nuestras pistas de tierra batida de cara al verano. Nivelar la superficie, rellenar las líneas, revisar el riego, comprobar el drenaje.
Un trabajo que se repite, que no para, y que marca la diferencia entre una pista que juegas a gusto y una que te saca del ritmo antes de que empiece el partido.
La tierra batida tiene algo especial. El bote. El deslizamiento. La huella que dejas al moverte. Ninguna otra superficie te cuenta tanto del jugador que tienes enfrente.
Y en verano, esa magia se vive diferente.
Cuando el calor aprieta, la comunidad de IQL se mueve. Las tardes dan paso a las noches, y las noches en tierra batida tienen su propio ambiente: la luz artificial sobre la pista naranja, el sonido del peloteo, el fresco que empieza a llegar cuando ya no importa el marcador.
Si todavía no has reservado tus pistas nocturnas del verano, ya sabes dónde encontrarnos.
Las pistas están listas. Solo faltas tú. 🎾