03/08/2026
Cómo entrenar en verano sin acabar reventado: adaptar no es rendirse 🙌🏼
Con 30 o 35 grados el cuerpo funciona distinto. Te cansas antes, sudas más y recuperas peor. Empeñarte en mantener la misma intensidad de febrero no te hace más constante, te hace acabar mareado o de bajón 🥵
Adaptar es otra cosa. Es bajar un punto la carga o el ritmo, hidratarte de verdad (antes, durante y después, no solo cuando ya tienes sed) y mover el entreno a las horas de menos calor o a una sala climatizada 🌡️
Y sobre todo, escuchar las señales. Mareo, dolor de cabeza o el pulso disparado no son «aguantar como un campeón», son el cuerpo pidiéndote que pares 🆘
En verano, venir y entrenar con cabeza vale más que no venir por miedo al calor. La constancia sostenible siempre le gana a la intensidad de un solo día.
¿Te cuesta entrenar con este calor? Guarda estos ajustes para tu próxima sesión.