02/08/2026
👉👉 Durante años dedicaron su vida a cuidar enfermos, salvar vidas y estar al lado de quienes más los necesitaban. Hoy, en medio de una profunda crisis, hay médicos que ya no están pidiendo reconocimiento… están pidiendo comida, medicinas y ayuda para sus propias familias. Esta historia duele, pero también nos recuerda que quienes siempre cuidaron de los demás, a veces también necesitan que alguien cuide de ellos.
En los últimos días se hizo viral el caso del optometrista cubano Yasmany Figueroa Chaviano, quien aseguró estar atravesando una situación extrema junto a su familia.
Aunque varios de los detalles que compartió corresponden a su propio testimonio y no han sido confirmados de manera independiente, su historia ha conmovido a miles de personas porque refleja una realidad de la que desde hace tiempo hablan numerosos profesionales de la salud en la isla.
Diversos medios internacionales y organizaciones han documentado que la crisis económica en Cuba también ha golpeado con fuerza al personal médico. Salarios que ya no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, escasez de alimentos y medicamentos, hospitales con carencias y profesionales que, después de años de estudio y servicio, han tenido que buscar otros trabajos para poder sostener a sus familias.
Más allá de cualquier postura política, vale la pena recordar algo muy sencillo: detrás de cada bata blanca hay un ser humano. Hay padres, madres, hijos e hijas que también sienten hambre, miedo, enfermedad y preocupación por quienes aman.
Ojalá llegue el día en que ningún médico tenga que elegir entre cuidar a sus pacientes o preocuparse por cómo llevará comida a su casa. Porque quienes han dedicado su vida a aliviar el dolor de los demás también merecen vivir con dignidad, esperanza y la tranquilidad de saber que, cuando ellos necesiten ayuda, no estarán solos.
Primeros Auxilios