10/06/2026
Vivimos con el sistema nervioso en “modo supervivencia” más tiempo del que imaginamos.
Estrés, pantallas, prisas, ruido mental… y un cuerpo que nunca termina de descansar del todo.
Distintos estudios han observado que ciertas frecuencias y vibraciones sonoras pueden aumentar la actividad del sistema nervioso parasimpático el estado asociado a la calma, la recuperación y el descanso profundo.
También se han relacionado con una disminución de tensión, ansiedad y niveles de cortisol.
Por eso, durante un baño de sonido, muchas personas sienten algo difícil de explicar pero muy fácil de reconocer: la respiración se vuelve más lenta, la mente baja el volumen… y el cuerpo, por fin, siente que puede soltar.