17/05/2026
Esta noche el equipo InGravity ha presentado en una de las piezas más duras, complejas y emocionalmente intensas que hemos creado jamás.
Una coreografía sobre la Segunda Guerra Mundial, el Holocausto y el peligro del auge actual del extremismo, el negacionismo y la deshumanización.
Durante meses trabajamos cada escena con una intención muy clara: NO glorificar el horror, sino recordarlo.
Recordar hasta dónde puede llegar la sociedad cuando el odio se normaliza.
El público entendió el mensaje.
Hubo personas llorando.
Personas emocionadas.
Entrenadoras de distintos países acercándose después para decirnos que habían sentido la pieza como una producción teatral, que les había removido por dentro y emocionado.
Sin embargo, tras la actuación, tres de las cuatro juezas decidieron descalificar la pieza alegando que constituía una apropiación cultural indebida.
Respetamos profundamente que existan sensibilidades distintas alrededor de un tema tan doloroso como la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto.
Pero creemos también que recordar una tragedia histórica no debería entenderse como apropiarse de ella.
El horror que vivieron muchos países durante aquella guerra no pertenece únicamente a una nacionalidad, una cultura o una generación.
Forma parte de la memoria colectiva de la humanidad.
Nuestra intención nunca fue hablar “en nombre de” nadie.
Fue recordar, desde el arte, hasta dónde puede llegar el odio cuando una sociedad deja de mirar al otro como ser humano.
Se nos dijo que podríamos haber explicado lo mismo siendo “más políticamente correctas”.
Pero la Segunda Guerra Mundial NO fue políticamente correcta.
Fue cruel.
Fue inhumana.
Y fue real.
El arte no siempre nace para ser cómodo.
A veces nace para sacudir, para incomodar y para obligarnos a mirar aquello que muchos preferirían olvidar.
Nos quedamos con algo que ningún resultado puede quitarnos: la emoción que generó la pieza, el mensaje que llegó al público y la certeza de haber creado una obra honesta, valiente y humana.
Una obra cumple su propósito cuando consigue hacerte reflexionar incluso cuando el escenario queda completamente vacío.
- InGravity