09/04/2026
SÚPER RANDONNÉE VALDERREDIBLE 🚴♂️🎒⛰️
En Semana Santa Santa también tuvimos a nuestro “Randonneur incombustible” Jorge Montes realizando otra SR, 600 km y 11.800 + ⛰️ completados por su parte. Enhorabuena!! 👏
📖 Más abajo os dejamos la crónica de Jorge detallada.
Café Bar Oasis
Ayuntamiento de Astorga
Astúrica Jardinería
Construcciones José Miguel Rubio, S.L.
Ayuntamiento de San Justo de la Vega
Hormigones Sindo Castro
2026 Año Gaudí
👉🏻CRÓNICA JORGE
SUPER RANDONNÈE VALDERREDIBLE
Este 2026 quería ir tachando pendientes de la lista. Por ello, esta Semana Santa tocaba la Super Randonnèe (SR) Valderredible. La había intentado realizar en 2024, ¡y me vi atrapado en un tramo del Rally Hoznayo! Me tuvieron retenido más de 5 horas, por lo que desistí de hacerla y desde entonces la tenía entre ceja y ceja. Eso sí, aprendí la lección. Ahora no me embarco en una de estas aventuras sin consultar previamente el calendario de rallies… y también el de batidas de caza, que también en alguna ocasión me he visto envuelto en alguna.
DÍA 1
A las 05:40 del 2 de abril, Jueves Santo, arranqué desde Comillas. Cuando las previsiones son que esté lloviendo, el salir sin lluvia no deja de ser alivio… aunque cinco minutos después empiece a llover.
En teoría la lluvia me debía dar un alivio. Y así fue, en pleno Desfiladero de la Hermida dejó de llover e incluso de repente me vi con el asfalto seco, lo cual me dejó disfrutar de la belleza del entorno.
Giro a la izquierda, y tocaba ascender el primero de los Collados, Collado de la Hoz. Y no bien empecé a subirlo, cuando volvió a llover. Y esta vez, llovió de lo lindo. Según iba ganando altitud, hacia más frío, me sumergí en niebla… en fin, sólo pude agradecer a los diseñadores de chubasqueros para ciclismo, pero aún así, fue el momento más duro de toda la SR. Especialmente en la bajada de ese primer collado.
Afortunadamente los pronósticos se cumplieron, y cuando empecé el segundo collado, el Collado Ozalba, dejó de llover, y ya no volvería a ver la lluvia en toda la SR. ¡Gracias a Dios! Tras el segundo collado vino el tercero, el Collado Carmona, y luego la larga ascensión a Palombera, que es un puerto que nunca me ha gustado, nunca he conseguido subirlo a gusto, y esta vez no iba a ser diferente, pero tocaba tirar de oficio.
Rápida bajada de Palombera con bastante frío; un reparador café calentito en Espinilla me hizo subir hasta Brañavieja mucho mejor de lo que subí Palombera.
Tocaba el último puerto del día, y cima Coppi de la SR, con sus 1775 m. En alguna brevet había ascendido hasta el Alto de Brañosera, pero nunca los kilómetros finales hasta Golobar, y la verdad es que me gustaron mucho. Tras la foto del control en la cumbre – y contemplar la estación de esquí casi construida que quedo inconclusa y que nunca llegó a inagurarse – me lancé mientras empezaba a anochecer como un Sputnik hacia Aguilar de Campoo, ¡no fuera a quedarme sin cena!
Cenando repasé los números del primer día, 207 km y 4839 m de desnivel.
DÍA 2.
Tocaba un día largo, así que a las 05:30 empecé la marcha. La salida del hotel, con 1ºC de temperatura, me hizo replantearme el volver a entrar… ¡así es la vida del randonneur!
Terreno favorable hasta Polientes, luego ya ascendiente hacia el Puerto de Carrales y el Puerto de la Magdalena. Larga bajada hasta Vega de Pas, ¡y empezaba uno de los cocos del día! El siempre espectacular Estacas de Trueba. Una vez vencido, descenso hasta Espinosa de los Monteros, y a afrontar el puerto más duro de la SR, el Picón Blanco.
Lo malo de conocer los puertos, es que sabes exactamente dónde está la parte dura. Y yo conocía perfectamente el Picón Blanco, y sabía que la parte dura estaba en el bosque, y que tocaba sufrir. Si normalmente su 18% ya hace retorcerse a uno, con todas las bolsas randonneurs el Picón Blanco iba a ser mi particular Vía Crucis, en este Viernes Santo. Pero bueno, expíe parte de mis pecados y sonreí al llegar a la cima.
Aunque la sonrisa no me duró demasiado, porque la vertiente de bajada, ¡estaba con nieve! Pero bueno, ya vi que era salvable, así que con paciencia, inicié un “hike a bike”. Pasé el tramo de nieve y, entonces sí, pude disfrutar la larga bajada del Picón Blanco, y encaminarme hacia Ramales, para torcer hacia Lanestosa.
Tocaban ahora 4 puertos, de menor entidad si se comparan con Estacas de Trueba y el Picón Blanco, pero que había que salvaros. Ubal y la Escrita cayeron sin mayores problemas, pero el reloj no dejaba de avanzar, con lo cual llamé el hotel, y les pedí que me prepararan un par de bocadillos – para cenar esa noche y para desayunar al día siguiente – porque ya veía que iba a llegar con la cocina cerrada.
Ya tranquilo, sabiendo que no me tendría que ir a la cama con el estómago vacío, afronté las dos últimas dificultades del día, Las Muñecas y La Granja, para llegar al hotel del segundo día en Trebuesto, al lado del Puente. 247 km y 4226 m, en la jornada de mayor longitud de esta SR.
DÍA 3.
05:30 en marcha. Nada más salir, a afrontar el primer puerto, Hoyomenor. La verdad es que iba bastante despierto, pero si no lo hubiera estado, me habría despertado del todo, porque vi bajar un mastín a paso rápido por el carril por el que yo subía. Mi reacción natural fue irme al otro carril, y se nota que el mastín iba con prisa, porque pasó sin ni siquiera mirarme. ¡Aventuras Randonneurs!
Coronar, y rápida bajada a Ampuero. A iniciar la segunda dificultad montañosa del día, Campo Layal. Bueno, antes de iniciarlo, otro susto, ¡cartel de carretera cortada! Antes de que diera tiempo a que un escalofrío me recorriera vi que había como media acera por la cual tal vez se pudiera pasar. ¡Dicho y hecho! Mi segundo “hike a bike” de la SR y, afortunadamente, último. De nuevo montado sobre la bici, puede disfrutar de esta subida, que pasa al lado del Santuario de la Bien Aparecida, donde vine varias veces de niño con la catequesis en la excursión anual que organizaban, y el volver a contemplar el Santuario me trajo bonitos recuerdos. ¡Quién me iba a decir que aquella subida que desde el autobús me parecía un puerto alpino la vencería yo casi 40 años después en el transcurso de una SR!
Después de las sorpresas de los primeros puertos del día, los altos de Fuente las Varas y de la Cruz de Usaño, fueron muy tranquilos. Y me planté en Arredondo, donde afronté la última gran ascensión de la SR, el siempre bello puerto de Alisas.
Según iba ascendiendo, la temperatura fue subiendo. Había emprendido la SR básicamente con ropa de invierno, y bien que me había venido hasta ese momento, pero a partir de aquí empezó a sobrarme. Coroné, y me tiré para abajo. Me quedaban 70 kms hasta meta, muy favorables, salvo algún repechillo.
Aparentemente tenía todo bajo control, menos la temperatura, que no dejaba de subir, viendo algunos termómetros marcar 28 ºC. Pero bueno, tranquilidad, tenía margen, así que pude parar a rellenar los botellines cuando hizo falta, e incluso a descalzarme y caminar sobre la hierba para aliviar el calor que en algún momento sentí sobre los piés, especialmente tras los adoquines de Santillana del Mar.
Y, por fin, la entrada triunfal en Comillas, con el bello y salvaje Cantábrico recibiéndome con unas impresionantes vistas, tras toda una SR de montaña buscando la mar, por fin volviendo a encontrarla.
144 km y 2762 m en el tercer día. ¡SR Valderredible superada!
Inicié la SR Valderredible con algunas dudas, porque no sabía si menos de 15 días serían suficientes para haberme recuperado de la anterior SR Jiennense. Los números han sido mejores en esta SR que en la anterior, señal de que he asimilado el esfuerzo, con lo cual acabo muy satisfecho. Ya pensando en nuevas aventuras, en la ruta a la Alpi. ¡Seguiremos informando!