11/10/2022
9° Día.
O pino - Santiago de Compostela.
Hemos descansado bien, aunque siempre hay alguien que ronca bastante más que yo.
Los ruidos de la mochilas comienzan muy temprano sobre las 6 y media, cuando todavía es noche cerrada.
Ayer avanzamos una etapa y media y lo que conseguimos fue dejar atrás a la marabunta de romeros.
Quedan 36 km a Santiago y al igual que la mayoría del albergue nos disponemos a dar el que puede ser el último asalto a Santiago.
Le hemos comido terreno a Eliseo, él se quedó ayer en Padrón unos 10 kilómetros de donde estamos nosotros.
Hoy me manda mensajes de que no cree que pueda seguir andando y que hay poco alojamiento en Santiago.
Al salir del bar donde cenamos anoche y desayunamos hoy nos incorporamos al Camino, sigue la tónica de la parte bonita de ayer, camino agradable pasando por arcos de robles y castaños.
Empezamos a atravesar pequeños pueblos a la vez que la furgoneta del reparto del pan, alternadose bosquecillos de robles y castaños y bosquecillos de pinos y eucaliptos, con viñas y maizales.
Nos sorprende ver señalizaciones de flechas azules camino a Fátima.
Después de una etapa sin ver el mar o la ría, en Pontecesures nos reencontramos con la ría que sube a Padrón. Ría del Camino Espiritual, Camino del Traslatio o del Camino de la Orixe. Ya que según la leyenda, fue por esta ría por la que la barca que trasladaba los restos del Apóstol entró Galicia.
Hay un desvío que nos llevaría al convento de Herbón, que también tiene albergue. De allí vienen los famosos pimientos de Padrón, ya que fueron unos monjes que vinieron de México quienes los introdujeron en la zona, siendo más picantes cuanto más avanzada está la temporada.
Siguiendo la ría, y cuando ésta va perdiendo calado, llegamos a Padrón. Un lugar idóneo para tomarnos la primera Estrella del día.
Mientras Javi prosigue camino, yo me quedo sellando en la Iglesia y un señor muy amable, me cuenta historias de Padrón.
Bajo el altar está el Pedrón, el ara de piedra romana donde ataron la barca que transportaba los restos del Apóstol.
Parece ser que el apóstol convirtió a una princesa pagana de nombre Lupa, cerca de iria Flavia, en un monte cercano, "el Santiaguiño" fue donde predicó.
Cuando regresó a Jerusalén y le mataron, debió de dejar dicho que le volvieran a traer de vuelta a la península donde predicó.
Sus restos permanecieron hasta el siglo XI ocultos y olvidados hasta que una estrella se poso en un campo iluminando el sitio donde reposaban aquellos restos, ahí comienza la fundación de Santiago de Compostela.
Debajo de la Iglesia está el albergue de peregrinos, ahí me comenta el señor, que expiden la Pedronía, un certificado de haber llegado hasta Padrón peregrinando. Las flechas azules que hemos visto, no sólo indican la peregrinación a Fátima, desde Santiago hay una variante nueva, (como la que sigue a Finisterre o a Muxía), que lleva a Padrón como primer punto de la llegada de los restos del Apóstol.
Estaba cerrado y al comentárselo de vuelta al señor, este se queda con mi dirección para enviarmelas por correo, no puede ser más atento y amable.
Alguien está ensayando y melodías de gaita inundan el aire...
Salimos de Padrón por la carretera general con muchísimo tráfico, al poco nos mete ya por pequeños pueblos donde también hay mucho tráfico pero esta vez es de ciclistas y bicigrinos.
El cielo está nublado aunque no amenaza lluvia. Hace una temperatura ideal para caminar.
Llevamos velocidades de crucero diferentes, pero siempre encontramos algún punto donde reagruparnos.
Javi me está esperando enfrente de una iglesia que parece una mini catedral, Nuestra Señora de Escravitude, un par de Estrellas y un trozo de empanada, creo que van a ser la comida de hoy.
Un poco antes mi azúcar andaba algo bajo y de los dos mini montados que preparé anoche con lo que sobró de una lata de sardinillas me he puesto en buenos niveles.
Entramos en los últimos 15 kilómetros del Camino, éste no deja de serpentear a veces entre poblaciones a veces entre pequeños bosquecillos, a veces entre trinos de pájaros a veces entre el ruido de los coches.
Reconforta pasar por los pequeños pasadizos verdes, frescos y llenos de rincones mágicos.
Eliseo hoy no ha podido caminar, nos hemos escrito por la mañana, al quedamos a 10 kilómetros de él, la idea era que él nos esperaba, hasta que llegásemos a Padrón para almorzar juntos, pero su tren a Santiago salía antes, así que, nos vuelve a hacer el truco y nos veremos hasta Santiago, (lo que hace no querer pagarnos un par de cervezas... 😜)
El tema del alojamiento en Santiago estaba muy complicado, no había plazas en ningún sitio, le hemos pasado mi contacto con la casa de una señora gallega, que alquila habitaciones muy cerca de la catedral, y ha tenido suerte, había una para él, con lo cual esta noche cenamos juntos y nos alojamos en el mismo lugar.... D.m.
En la cuenta atrás que llevan los mojones que marcan el camino cuesta mucho bajar de dos cifras a una...
Por iniciativa de Javi cada vez que tenemos el taco de un bastón desgastado lo ponemos encima de un mojón que acabe en cero.
Yo aún tengo los míos en uso, y él viene por detrás espero que haya puesto un taquito en el mojón del 10 km.
Viene por detrás...., pero no tanto, al salir de visitar la capilla de Santa María Magdalena en Milladoiro, nos encontramos. Y no hay nada mejor que celebrarlo con una Estrella para entrar fresquitos en Santiago.
Por fin conseguimos ver las agujas de la catedral, aún nos quedan unos kilómetros, pero ya sabemos que lo tenemos ahí. Parece que hasta el paso se vuelve más alegre.
Era un espejismo nuestros pasos no se han acelerado demasiado y los 5 kilómetros últimos se venden muy caros.
Entramos en la plaza del Obradoiro a paso lento, y un escalofrío recorre mi espalda...
La emoción tiene maneras dispares de manifestarse y en este caso ha sido esa sensación .
Nos abrazamos en el centro de la plaza.
Al poco llega el Eliseo, quién nos saluda, nos da un sincero abrazo, y nos hace de improvisado fotógrafo.
Las felicitaciones y emociones de nuestras personas queridas empiezan a llegarnos por el móvil.
Nos acercamos a nuestro alojamiento, la señora gallega me dice que estoy aún más gordito, 300 km para nada..🤣🤣.
Nos duchamos y arreglamos, salimos a cenar Chema, Eliseo, Javi y yo.
Siempre divertida y agradable, a la par que masificada, la noche de Santiago. Una buena cena y un par de copitas...y a descansar.
Nos espera una mañana de recaditos, sacar la Compostela y pequeñas compras, misa del peregrino y Blablacar a las 14:30.
Nos hemos dejado alguna cosa por el camino, a la misa no hemos llegado, de Chema no nos hemos despedido en condiciones, pero al menos hemos desayunado los cuatro juntos, ha sido un ratito muy agradable y un propósito de conseguir otros buenos momentos.
A pensar en el siguiente Camino!!!!
Gracias a todos!!!!