28/11/2025
A veces los sueños comienzan casi sin darnos cuenta.
El nuestro empezó con una raqueta, con dos hermanos y con una ilusión que parecía demasiado grande para el lugar donde vivíamos: Aguadulce, Roquetas de Mar, Almería. Crecimos empuñando una raqueta como quien abraza una oportunidad, y con el tiempo esa ilusión se convirtió en una visión y esa visión en un proyecto familiar: el Club de Tenis Hermanos Solas.
No somos solo un club. Somos una familia. Una comunidad. Un lugar donde el deporte se vive con amor, respeto y educación.
Ayer tuvimos el honor de recibir la visita del presidente de la Real Federación Española de Tenis, presidente de la federación Andaluza de Tenis, Delegado y antiguo delegado de la federación almeriense y parte de la directiva de ambas federaciones.
Para algunos podrá parecer solo una reunión institucional, pero para nosotros fue la confirmación de que el camino recorrido —con esfuerzo, sacrificio y corazón— está dando sus frutos.
Porque el tenis, aquí en Almería, es más que un deporte:
Es cultura.
Es identidad.
Es motor social.
Queremos que el tenis sea accesible para todos. Que deje de mirarse únicamente desde la exigencia de la competición y comience a mirarse desde la emoción, desde el bienestar, desde la oportunidad.
Queremos que sea una herramienta de salud mental para niños, jóvenes y adultos. Que eduque en valores. Que abra puertas. Que acompañe a quienes más lo necesitan. Que sea inclusión, apoyo e integración.
Queremos que el deporte base de la provincia tenga la presencia y el respeto que merece. Que se reconozca el trabajo de los pequeños clubes, pequeñas escuelas y pequeños comercios que sostienen el tejido deportivo de nuestra tierra.
Y hoy podemos decir algo que hasta hace poco parecía imposible:
El Club de Tenis Hermanos Solas es actualmente el club con mayor número de licencias federadas en la provincia de Almería.
No es solo un dato. Es un símbolo. Un mensaje:
El esfuerzo vale la pena. La pasión mueve montañas. El deporte cambia vidas.
Esto es solo el principio.
Seguimos.
Por Almería.
Por el tenis.
Por los niños que hoy empiezan a soñar como nosotros lo hicimos un día.