03/05/2025
El aire que espiras mueve mis raíces,
oxigena mis ramas y
eleva mi oración a tu cara, gitana.
Florecen, tan frágiles,
mis palabras si les falta tu luz,
que desespero buscándote
en el reflejo de cada lágrima
que vierto sobre la tinta
manchando el papel
en el que te amo.
Inspiro tu fragancia en mi recuerdo
y vuelo.
Estoy en San Marcos
entre patos, flores, pavos
y nenúfares, tan reales
que camino sobre ellos.
Tan liviano me siento
si tan solo merodeas por mis sueños
que floto sobre nuestros besos
y te extraño.
Como lo estoy cada vez que despierto
y tu piel no abona mi vida
como necesito.
Te necesito como el agua
que hidrata mi alma,
tanto que me asfixia el tiempo
que germina en mis tripas
y se pierde en mis adentros.