19/03/2026
Recuerda el día que te encontraste a esa persona especial, tal vez sepas el día, medianamente la hora, pero lo que tiene que ver al mes y otras circunstancias tal vez no lo recuerdas, tampoco recordarás que estaba ocurriendo, pero la imagen de aquella persona no la olvidarás nunca, y aunque las circunstancias en ocasiones son desfavorables eso es lo de menos.
Así mismo hoy quiero que recuerdes cuando fue el día en que a pesar de las circunstancias TÚ fuiste quien hizo de ese día, ese momento o ese instante especial, recuerda el día en que TÚ fuiste lo bello del paisaje, aún entre tantas flores, una playa preciosa o una cielo totalmente despejado lo más importante en ese paisaje fuiste TÚ, no, no me refiero a una foto, me refiero al día en que te viste al espejo y aceptaste que el mundo no sería lo mismo sin tu brillo, que hay un lugar al que las personas van por que TÚ estás ahí, donde las personas añoran que vuelvas y verte solo un instante para sentir esa magia en el ambiente.
En ocasiones nos olvidamos todo lo que nuestra presencia crea y produce en otros, pero piensalo un momento, el lugar no es el especial, el paisaje no es lo bello. Lo bello, mágico y ansiado eres TÚ, porque dónde estés y donde llegues lo importante es tú ser , tú voz, tú consejo, tú sonrisa o simplemente tu presencia que sirve muchas veces de bálsamo ante dolores profundos.
Y te preguntarás, como sé si soy ese tipo de persona?
Pues es muy fácil, sal de un lugar y las palabras que sean usadas para referirse a ti, los abrazos que recibas cuando regreses momentáneamente te darán la respuesta a esa pregunta, aunque también puede ocurrir que ciertas personas con resentimiento perturben ese paisaje, pero tú sabras reconocer entre el oro y el cobre o entre el buen augurio y la envidia.
Y si TÚ eres de estos últimos permíteme ayudarte a mejorar un 1% y así puedas tener una vida menos amarga