04/04/2026
Hace dos meses y medio mi cuerpo me sorprendió… y me cambió el ritmo de la vida de un día para otro.
Fue una caída.
Una ruptura de ligamento cruzado anterior y menisco interno.
Una cirugía que no vi venir… que nadie vio venir.
Y entonces empezó el verdadero proceso.
Pasar de no poder ni siquiera ir al baño sola,
a dar un paso…
luego dos muletas,
luego una…
y volver, poco a poco, a caminar.
Ha sido un camino de disciplina, constancia y, sobre todo, paciencia.
De aprender a escuchar el cuerpo desde otro lugar.
De confiar en los tiempos.
Gracias infinitas a quienes han sido parte de este proceso:
al doctor Patricio Villegas, a Gaby en la fisioterapia, a mi familia, mi pareja, mis amigas y amigos, a mis mascotas, en especial a mis gatitos (mis perritos están con mi hermana hasta que yo los pueda volver a pasear en el parque) y a todas las personas que me sostuvieron con amor y buenas vibras.
Esto también me mostró cuánto amor me rodea 🤍
Finalmente a las 6 semanas pude volver a dar mis clases de pilates que agradezco que antes de la cirugía y después, es lo único que no me duele hacer de actividad física y además me ayuda de una manera que me sorprendió para bien… hoy confío y agradezco aún más mi trabajo 🙏🏻☺️ 💜
Sigo con más conciencia que nunca.
Porque sí, incluso quienes trabajamos con el cuerpo en pro de un bienestar integral, no estamos exentos.
Pero también es cierto que el trabajo corporal hace la diferencia: la fuerza, la musculatura y la memoria del cuerpo sostienen, acompañan y aceleran el proceso.
Cuidar el cuerpo no es solo para rendir mejor…
es para sostenernos cuando la vida nos detiene.
Este tiempo también me abrió otros espacios:
para estudiar, para mirar hacia adentro, para crecer desde otros lugares.
Sigo en el camino de volver a ser fuerte,
de volver a todo lo que amo…
pero ahora con más amor, más conciencia
y más respeto por mis propios procesos.
Confía en tu cuerpo.
Cuídalo antes, durante y después.
Y, sobre todo, aprende a tenerte paciencia ✨