05/02/2026
¿El niño - adolescente aprendió?
La única forma de saber si mi jugador ha aprendido, es porque sabe resolver más situaciones del juego de un año a otro. Es decir, si resuelve más problemas del juego que el año anterior, eso indica que ha habido un aprendizaje. La capacidad para resolver situaciones complejas en el campo es un indicador clave en el desarrollo de un jugador en formación. Al evaluar el progreso de un jugador, es fundamental observar cómo ha evolucionado su capacidad para mirar el juego.
La estructura cognitiva del jugador en formación constituye la capacidad para tomar decisiones favorables para su equipo en una situación concreta. Cada niño - adolescente (jugador) va a tener una destreza para entender los contextos de juego dependiendo de su posición en el campo de juego. Cada rol propiciará interacciones de emergencia y el niño las resolverá según su manera de relacionarse en el juego ante determinada acción.
El juego es el único parámetro para evaluar el progreso de los jugadores en formación, ya que es el desarrollo del juego quien nos indica si todo va bien o si hay áreas que requieren mejora. Cualquier test de evaluación que no se basan en el desempeño en situaciones reales de juego no son efectivos para entender la evolución de los jugadores, ya que no miden su verdadero resultado en la competencia.
Pongamos en práctica una acción. Si un compañero de equipo le pasa la pelota, el niño deberá decidir qué acción tomar en función de la zona del campo en la que se encuentre y del rol que desempeña en el equipo. Por ejemplo: si se encuentra en la zona defensiva, es probable que deba controlar la pelota y pasarla a un compañero de equipo que esté libre. Si se encuentra en la zona del medio campo, podría decidir avanzar en conducción con la pelota hacia la portería rival o pasarla a un compañero con más espacio y dejarlo con ventaja. Si está en zona ofensiva, puede avanzar hacia la portería, regatear, disparar o pasarla a un compañero en posición de gol.
Es importante destacar que resolver situaciones de juego dependerá de tener en cuenta las siguientes variables de los elementos implicados en la acción:
1. Repertorio técnico: cualidad técnica específica que posee el niño.
2. Capacidad físico-motriz: condición física y habilidades motoras del niño.
3. Características para el rol: comprensión táctica del juego y aptitudes para su posición en el campo.
4. Nivel de concentración: capacidad para mantener la atención y enfocarse en el juego.
5. Inteligencia lúdica: capacidad para entender el juego y tomar decisiones acertadas.
6. Creatividad lúdica: capacidad para inventar, improvisar y resolver problemas en el juego.
El aprendizaje en el fútbol es un desempeño integrado en la complejidad del juego y no una simple suma de sus elementos. Por lo tanto, el juego del fútbol es global y de una alta complejidad lúdica situacional, y el niño en la infancia debe aprender jugando.
Omar Hernández - Director Técnico Profesional de Fútbol