25/02/2026
🔎 FEF bajo la lupa: ¿transparencia o controversia?
Lo que ocurre en la Federación Ecuatoriana de Fútbol no es un hecho aislado, sino el reflejo de un problema estructural del país. Cuando un proceso electoral deja fuera a un candidato y prácticamente encamina a la reelección de Francisco Egas sin competencia real, la percepción pública inevitablemente es de falta de transparencia.
Más allá de quién tenga la razón jurídica, el problema de fondo es la credibilidad. En un país donde la ciudadanía percibe que muchas instituciones están tocadas por corrupción, favoritismos y luchas de poder, el fútbol —que debería unir— termina replicando esas mismas prácticas: disputas internas, concentración de poder y poca claridad en los procesos.
El conflicto con la LigaPro Ecuador y las tensiones con Miguel Ángel Loor solo profundizan la sensación de división. Cuando las instituciones del fútbol parecen más preocupadas por disputas políticas que por desarrollo deportivo, se pierde confianza.
Críticamente hablando, el problema no es solo “quién gana la elección”, sino cómo se gobierna y qué tan transparente es el sistema. En un país golpeado por escándalos de corrupción en múltiples sectores, el fútbol no puede darse el lujo de actuar con opacidad. Si no hay reglas claras, auditorías visibles y procesos abiertos, siempre existirá la sospecha.
El riesgo mayor no es deportivo, es institucional: cuando la gente deja de creer en sus instituciones, incluso el fútbol pierde legitimidad.