05/01/2026
Gracias, Dios, por darme a las mejores alumnas: mujeres que me han permitido maternar también en las clases, que me han acompañado con amor tanto durante el embarazo como en este regreso a clases.
Volver a trabajar junto a mi hija es el regalo más grande de este año.
La más pequeña de pilates: mi Emmita 🤍
Gracias por permitirme estar cerca de mi cuchurrumina, por el apoyo, los consejos, por dejarme dar pecho durante la clase y atender sus lloridos.
También han sido testigos de sus pequeños grandes hitos: verla gatear, decir sus primeras palabritas y hasta hacer su primera plancha (jaja).
Ver mujeres unidas desde la sororidad, el amor y el sostén mutuo me recuerda que este espacio no es solo pilates.
Es el encuentro de historias, de vidas que se reconocen a sí mismas.
Es volver al cuerpo para volver a lo humano, al vínculo, a la presencia.
Es el retorno a ser humano.
Y gracias, de corazón, a Belencita, cuidadora de Emmita, que ha sido un gran apoyo y un sostén fundamental para que todo esto sea posible.
No me queda más que agradecer al año 2025 y agradecer profundamente sus vidas.
Que este nuevo año llegue cargado de bendiciones, alegría, salud y presencia.
Gracias por ser parte de Suro 🍀