23/09/2025
Para reflexionar
Durante 90 minutos era insulto tras insulto de parte de algunos papás, reclamaban cada cosa tan increíble que los que sabían de fútbol no podían evitar reírse, escuché cada maldición hacia él por parte de una dama que llegó en una flamante camioneta que me sorprendió.
Los niños dentro de la cancha incómodos ante los gritos, el hijo de la fina dama se sonrojaba y le daba pena la actitud de su madre, el resto de los papás que insultaban solo esperaron el silbatazo final y se retiraron, como si los 90 minutos eran los minutos perfectos y exactos para sacar su estrés y sueños rotos.
Al final un pequeño se acercó al árbitro y le dijo "bien pitado profe, no te desanimes".
Aquí nos damos cuenta que el problema son los adultos, sus acciones, su estrés, sus sueños que no pudieron realizar, su ignorancia a las reglas del fútbol y el querer lucirse ante los demás.
Si todos fuéramos cómo ese niño, que sin importar si no le marco el penal o que no le marco ese fuera de lugar, que sin importar nada, fue y estrecho la mano del silvante, con este pequeño acto y sin necesidad de decir nada se disculpo de tanto insulto de parte de esos adultos que aprovechamos los 90 minutos para cualquier cosa menos ver a su hijo correr y disfrutar.
Se cómo niño, piensa como niño y deja tu estres en la entrada de la cancha, al final no olvides recogerlo y llevarlo a casa.
Venga cracks
Emmanuel Duran Ontiveros