El tenis de mesa es un deporte que requiere de mucha técnica y preparación para adquirir un buen nivel como jugador. Los reflejos y la coordinación son imprescindibles ya que hay que destacar la rapidez en los movimientos y la necesidad de una buena preparación física. Además, es un deporte que puede empezar a practicarse desde niño y puede seguir jugándose por personas de avanzada edad, teniendo
grandes beneficios para la salud a todas las edades. Entre los beneficios de jugar al tenis de mesa podemos destacar:
-Estimula la concentración. Para tomar las decisiones de golpeo de forma tan rápida como requiere el juego es necesario estar concentrado en la pelota y el adversario para poder reaccionar y utilizar el factor sorpresa.
-Desarrolla la visión y coordinación ojo-pelota. El jugador no puede perder de vista la pelota en ningún momento por lo que su atención tiene que estar centrada en la pelota y transmitir la información para una rápida respuesta de acción.
-Mejora el equilibrio. Por lo que ayuda a la postura corporal y reduce la posibilidad de caídas y lesiones especialmente en personas mayores.
-Desarrolla la motricidad de la mano. La rapidez de los movimientos y los distintos golpes que se le dan a la pelota hace trabajar las articulaciones y músculos de la mano y el brazo de forma rápida, con lo que se mejora la motricidad y la agilidad corporal.
-Aporta resistencia al tronco inferior y aumenta el tono muscular. Aunque el movimiento alrededor de la mesa es limitado, el juego requiere de una atención constante y gran actividad por lo que las piernas están en continuo movimiento de un lado a otro de la zona de juego y eso hace fortalecer los músculos y ganar resistencia. Mejora los reflejos y la capacidad de reacción.
-Al practicar tenis de mesa se mejora la velocidad y sincronización de los movimientos por lo que se trabaja con intensidad capacidades como los reflejos o la capacidad de reacción y acción.
-La preparación psicológica adquiere importancia al necesitarse un gran desarrollo y agilidad mental.
-Trabaja la agilidad mental. Requiere de planificación estratégica para anteponerse a los golpes del adversario, pero las decisiones hay que tomarlas en un tiempo muy escaso por lo que la agilidad mental se trabaja en cada golpe.
-Mejora la salud del jugador. Aumenta la capacidad aeróbica, mejora el flujo sanguíneo, activa el impulso nervioso neuronal y favorece la reducción del colesterol por lo que se producen mejoras generales para la salud.