22/05/2026
Hoy no se pudo ganar, pero este empate nos mantiene vivos. Y eso ya significa muchísimo. Porque más allá de la frustración de no haber podido ganar, el objetivo de clasificar a los 16avos se cumplió, y ahora todo se definirá en Colombia, donde incluso un empate podría meternos directamente en octavos de final.
También hay que entender el contexto en el que llegó el equipo a este partido. Cuatro bajas sensibles: Viera, Paz y Blanc por lesión, y Estacio por expulsión. Jugadores fundamentales, de esos que sostienen al equipo y que hoy demostraron lo difíciles que son de reemplazar.
Muchos dicen que Sanguinetti se equivocó sacando a Klinger, que no debía sacar al mejor jugador de la cancha. Y sí, estaba haciendo un partidazo. Pero muy pocos hinchas vieron que el propio jugador pidió el cambio por una molestia muscular. No salió porque el técnico “leyó mal” el partido o porque quiso guardarse atrás; salió porque había riesgo físico y había que cuidarlo. En un momento tan importante de la temporada local e internacional, perderlo por una lesión hubiera sido mucho peor.
Quizás donde más se sintió el golpe fue con la salida de Posse, porque el equipo perdió peso ofensivo y todos queríamos ir a buscar ese triunfo. Y sí, las variantes no ayudaron: no pesaron en el partido, no pelearon cada balón y cometieron errores que terminaron complicando más las cosas.
Pero aun así, este equipo sigue vivo. Y para quienes hemos estado en las malas, para quienes soñamos durante años con noches internacionales como estas, eso emociona demasiado.
Gracias, Macará… porque nunca imaginé vivir algo así. Ver al club competir, ilusionar y seguir peleando a este nivel hace que todo valga la pena.
Ahora toca creer más que nunca. Porque mientras haya vida, habrá ilusión. Amor eterno por estos colores 💙