17/07/2021
Del presidente a la membresía del Club de Aviación de Cuba:
La estela dejada por la última presidencia del imperio que nos agrede parece haber sido tan profunda, que habría terminado por contaminar el alma de personas a quienes por años hemos considerado nuestros amigos. Es duro constatar que ese con quien crecimos, y compartimos recuerdos inolvidables en un ambiente de paz, sana amistad, libertad y camaradería, hoy está pidiendo a la potencia más poderosa y agresiva del planeta que haga pedazos los escenarios en que libremente, sin temores y fraternos construimos esas memorias comunes.
A muchos los recibimos aquí de vuelta en el mismo espíritu, sin juzgar el que hubieran tomado la decisión de mudarse al país que tanto ha hecho por ensombrecer aquellas pasadas experiencias -las suyas y las nuestras- respetando el derecho de cualquier persona a vivir donde desee y en nombre de esa amistad que un día nos hizo confraternizar, por encima de las diferencias.
Es triste escuchar y ver a esos que fueran nuestros amigos, subidos al carro triunfal del revanchismo que ensordece hoy a La Florida, unidos al jolgorio de los que creen llegado el tiempo de algún ajuste de cuentas y celebrando la violencia, impuesta a cierta parte de su pueblo por una política criminal y genocida, cuyos frutos sus promotores consideran tener, al fin, al alcance de la mano. Es inevitable preguntarse si es que realmente creen tener alguna cuenta que saldar contra el maestro que los educó, o contra el médico que les atendió, o contra el vecino que les vio crecer, o contra ese miembro del Club junto a quien alguna vez se jugaron la vida, y que decidió vivir en Cuba con el mismo derecho conque él decidió radicarse fuera.
La ignorancia no es excusa ante los apocalípticos resultados que pueda traer a la patria de todos una “intervención humanitaria” al estilo yanqui, ni lo es tampoco para quien estimula desde la seguridad de su lejanía la violencia fratricida entre sus compatriotas de la isla.
El Club de Aviación de Cuba se atiene al propósito, claramente expresado en su propuesta de estatutos, de aplicar sin discriminaciones la política del país a los deportes aéreos bajo el principio de que el deporte es un derecho de todos. Con la misma claridad se expresa en ella que “reconoce la orientación política del Estado Cubano y su Constitución”, garante precisamente de ese derecho a la práctica deportiva para todos los cubanos.
Las puertas del Club de Aviación de Cuba siempre estarán abiertas para quien honre la integridad y la dignidad de nuestra gente, viva donde viva y con respeto a las diferencias.
Quien se suma hoy a la política genocida del imperialismo yanqui, recrudecida ahora como nunca y cobijada en la devastación humana de una pandemia que asola a todo el planeta, está traicionando las memorias que un día construyó junto a aquel amigo, compañero, atleta y compatriota, para quien hoy está pidiendo mortal castigo.
Las alas del Club de Aviación de Cuba están concebidas para desplegarse sobre el espacio soberano de una isla digna, con una bella historia, en que sólo su defensa justifica el vuelo.
No es de amigos mancillarlo.
René González Sehwerert
Presidente.
Club de Aviación de Cuba.