23/12/2018
La vida en un “planché”.
En la palabra planché hace referencia a una cancha de futsal o de basquetbol al aire libre.
En Tiquizia los flateros practicamos en un planché, tomamos agua de vez en cuando y vemos, en cuestión de momentos, pasan de ser las 4 de la tarde con ese montón de presas a ser las 8 de la noche sin carros en las calles (casi).
A los amantes del flatland se nos pasan las horas en un “plaché” con dolores en los brazos, raspones pequeños y “pedalazos” en las espinillas.
Nosotros vemos gente pasar y quedarse viendo, señores y señoras hacer cara de desaprobación por vagos y chiquillos preguntar si a uno lo patrocinan aunque lo que estés practicando sea solo un hitchhiker.
A nosotros los flateros ya sea aquí en o en la China nos gusta la soledad, soledad para madrear porque algo no sale, pensar y sobre todo ponerle para tener “ese cambio pichudo” o “pulir ese truco”.
Aquí de mayo a noviembre nos putea que llueva nos ahueva que no esté el “chante” seco para darle o simplemente irse con las manos vacías para la casa porque simplemente el truco no salió.
La vida y el tiempo son ingratos porque “a X mae le salió el truco en una semana” y uno lleva un mes pariendo.
A los ticos nos gusta el “flat” porque indistintamente de la edad o el tiempo que se le dedique a la cleta todos sin excepción soñamos con ser Pros y medirnos en USA o Europa.
Algo nos pasó, hoy somos menos y con más edad sin cambio generacional y cada vez más inmersos en nuestras vidas y responsabilidades.
Deseo con todo mi ser que pronto volvamos por la senda de ver a los nuevos y de representarnos en el mundo. Añoro aquellos años locos donde el cuerpo dolía poco, el alma estaba fresca y la vida se pasaba viendo atardeceres detrás de una manivela de hasta 8 piezas y pensar: “quiero tener este pal domingo”.
Cafecito con leche por favor.