20/05/2026
Hay regresos que se sienten como volver a casa. Después de un tiempo alejado de las canchas, hoy vuelve un jugador identificado con estos colores, con la ilusión intacta y el deseo de aportar experiencia, liderazgo y amor por la camiseta en esta nueva etapa.
Qué sentiste la primera vez que volviste a entrar al camerino y ver nuevamente a tus compañeros?
Realmente fue una gran nostalgia volver a ver a mis compañeros y también a los nuevos integrantes. Se me vinieron tantos recuerdos de todo lo que he vivido en este camerino y, pese a que había pensado en disfrutar del deporte desde otro lugar, aún sentía que podía aportar a la causa.
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¿Cuál fue esa llamada, mensaje o momento que cambió todo y te hizo volver?
Fui a ver el partido dedicado a la memoria de Keybin, únicamente con el objetivo de disfrutar del juego y acompañar a amigos y familiares. Sin embargo, experimenté una emoción muy grande, y el cariño que todos me manifestaron me hizo sentir que estaba en casa.
Al final, Aarón, que me conoce demasiado bien, al notar mi ilusión, me preguntó cuándo me integraba. Lo conversé con mi esposa, quien siempre me ha apoyado en esta disciplina. Ella sabía que el amor por la institución seguía intacto y, por eso, decidí dar ese paso al frente.
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¿Qué objetivo personal te marcaste desde el día que decidiste volver?
Primero, disfrutar de la bendición que Dios me da de jugar y competir. Ahora quiero vivir cada partido y entrenamiento como si fuera el último y, por supuesto, aportar experiencia, lealtad y amor por la camiseta a las nuevas generaciones para que este legado continúe.
Finalmente, el objetivo siempre será luchar por el campeonato. Somos Alajuela y vamos a entregarnos al máximo.
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¿Qué tiene este regreso que puede convertirlo en una historia diferente a las demás?
La madurez y plenitud que tengo hoy en mi vida son muy diferentes a las de cuando tenía 17 años y estaba iniciando en el futsal. Son tiempos distintos a aquellos en los que disputamos tres torneos de Primera A.
Ahora valoro muchísimo cada momento y quiero que mis hijas, la afición y mis amigos puedan verme feliz haciendo esto que tanto amo, que me recuerden así, porque solo Dios sabrá cuándo será “The Last Dance”.