09/01/2014
Lean este sistema de juego variante del 4 4 2 tradicional .
4-4-2 (rombo):
Origen: Se puede considerar que esto es un “falso” 1-4-3-3 , ya que proviene de la necesidad de crear sorpresa en el contrario con la llegada de un centrocampista, que posea un último pase letal o un disparo de media distancia, así como que sea un excelente creador de juego adelantado.
Característica:
La variación más significativa se encuentra en el centro del campo. Donde la responsabilidad ofensiva y la defensiva están muy definidas. Con dos centrocampistas “mixtos” (de ida y vuelta, o dicho de otra manera con equilibrio entre lo defensivo-ofensivo) que harían la función de interiores y la figura de un “10″ , en el vértidce del rombo que aproveche el juego entre líneas del rival, y tenga capacidad de finalización o de dar el último pase para que los delanteros finalicen.
Ventaja
Ofrece una ventaja clara con respecto a los otros sistemas y es que este, puede ser meramente posicional. Ya que, cuando se tiene posesión el que crea juego, adelanta su posición desde el centro del campo para aportar mayor ofensividad al equipo. Si bién esta figura esta cayendo en desuso, los entrenadores que utilizan este sistema, prefiere hacer que sea el jugador más creativo del centro del campo quien se adelante, en lugar de tener ocupación. Ejemplos de “10″? El más significativo es Juan Román Riquelme. No obstante tenemos otro ejemplo de “10″ moderno que surge más del 1-4-3-3 como Leo Messi. Aunque el argentino es más polivalente que la figura del “10″.
Permite la salida de los laterales-carrileros si se juegan con interiores de vocación más defensiva que ofensiva. Explotan la capacidad de sorpresa de los carrileros el jugar con interiores.
Desventajas
Pérdida de eficacia defensiva. El contar con un jugador en el rombo, renuncias a la eficacia defensiva que puede aportarte un centrocampista de características más completas. Es por eso, que este esquema, suele ser más posicional que real…aunque algunos equipos en Sudámerica, lo siguen llevando a cabo. Entre otras cosas, porque el “10″ se libera de funciones defensivas, y hace que los tres jugadores del centro del campo se concentren más en tareas defensivas que ofensivas.
Requiere mayor colaboración de las líneas, ya que, de lo contrario el equipo rival se puede encontrar con espacios entre líneas y por las bandas, de contar con dichos laterales ofensivos.
El juego ofensivo se hace más previsible, al querer entrar por el centro. Aunque esto puede conllevar a la subida de los laterales, adquieres un riesgo mayor, al atacar con más efectivos y dejar desguarnecida la línea defensiva, cubierta generalmente por los interiores con mayor vocación defensiva.
Este juego, precisa de carrileros para descentralizar la previsibilidad del ataque por la zona central.