13/05/2026
“Vivimos en una época donde el cuerpo se acostumbra más al descanso que al movimiento, y lo preocupante no es caminar media hora… sino que eso ya parezca un gran esfuerzo. El sedentarismo no llega de golpe; se instala poco a poco en hábitos pequeños que terminan afectando nuestra salud, energía y disciplina.
Mover el cuerpo no debería verse como una obligación extrema, sino como un acto básico de amor propio. A veces, el cambio no empieza con grandes entrenamientos, sino con la decisión simple de levantarse y empezar a moverse.”