19/11/2025
Un año duro, cargado de tropiezos, de resultados que no nos acompañaron y de momentos en los que el ánimo parecía agotarse. Hubo días en los que las ganas de avanzar se mezclaban con la tentación de dejarlo todo atrás. Pero así es el fútbol y así es la vida: exige carácter cuando más duele y convicción cuando más dudas aparecen.
Hoy, mirando hacia atrás, entendemos que la constancia, la disciplina y el esfuerzo siempre terminan premiando a quienes no se rinden. Fueron meses de lucha silenciosa, de aprender de cada caída y de sostener el proceso incluso cuando parecía no dar frutos.
Y ahora, al cerrar el año, podemos levantar la cabeza con orgullo. Cumplimos con el deber, crecimos como equipo y recibimos una noticia que nos recuerda que vale la pena batallar hasta el último minuto. Porque quienes no abandonan, tarde o temprano celebran.
Soy El PROFE JEFRY