19/07/2026
Hoy somos subcampeones, y lo asumimos con el mismo orgullo con el que siempre hemos representado a Remedios.
Este resultado no representa únicamente un segundo lugar; representa la consolidación de un proceso deportivo que, durante años, ha sido construido con disciplina, compromiso, esfuerzo y la firme convicción de transformar vidas a través del deporte.
Hoy no regresamos con la copa de campeones, pero sí con algo igual de valioso: el respeto ganado en la cancha, la satisfacción de haberlo entregado todo y la responsabilidad de representar con honor a una región minera llena de sueños, desafíos y resiliencia.
Hoy también podemos decir con orgullo que alcanzamos nuestra séptima final consecutiva. Más que una estadística, este logro es la evidencia de un proceso serio, constante y comprometido, que ha permitido que Club Leopardos se mantenga como protagonista. Llegar a siete finales de manera consecutiva no es casualidad; es el resultado del trabajo diario, la disciplina, la perseverancia y el compromiso de cada persona que hace parte de esta familia.
Vivimos una final histórica, definida tras tres tiempos extras, en la que nuestros deportistas dejaron el alma, el corazón y hasta la última gota de energía en la cancha. No se guardaron nada. Lucharon cada balón con valentía y demostraron el carácter que identifica a este equipo.
Este subcampeonato ratifica el papel fundamental que desempeña Club Leopardos como un escenario de formación deportiva, humana y social. Detrás de este resultado hay entrenadores comprometidos, padres de familia que acompañan cada proceso y deportistas que entienden que los grandes logros son consecuencia de la constancia, la disciplina y la perseverancia.
Expresamos un especial agradecimiento a la Alcaldía de Remedios, por su respaldo al deporte y por creer en los procesos que brindan oportunidades a nuestra niñez y juventud. Gracias también a cada padre de familia, patrocinador, colaborador y persona que ha confiado en este proyecto.
A ustedes, muchachos, solo podemos decirles gracias. Gracias por creer, por luchar hasta el último segundo y por demostrar que el verdadero éxito también se mide por la entrega, el compromiso y el amor con el que se representa un escudo. Hoy ratificaron la responsabilidad con la que trabajamos cada día y nos recordaron que el resultado más importante siempre será el crecimiento de cada uno de ustedes como deportistas y como seres humanos.
Los trofeos son importantes, pero los procesos construyen legados. Hoy no levantamos la copa, pero levantamos la frente con orgullo, porque demostramos una vez más que Remedios compite, lucha y nunca se rinde.
¡Gracias, equipo! Gracias por escribir una nueva página en la historia de Club Leopardos. Seguiremos trabajando con la misma pasión para que esta séptima final consecutiva sea un motivo más para creer que los sueños se alcanzan con disciplina, unión y esfuerzo.