23/05/2026
Validar es reconocer la emoción, no justificar la conducta.
Y la verdad... en muchas ocasiones me funciona. En otras, no.
Porque como todo en la maternidad, nada es mágico ni funciona siempre.
Esto es un entrenamiento continuo. Para ellos y para mí.
Y seré honesta: hay días donde yo tampoco estoy en disposición de validar. Donde estoy cansada, sobrepasada, sin paciencia.
Y eso también está bien.
No se trata de ser perfecta. Se trata de intentarlo, de volver a intentarlo, de tener herramientas para cuando SÍ puedas usarlas.