02/06/2026
“𝐂𝐨𝐥𝐨𝐦𝐛𝐢𝐚 𝐢𝐥𝐮𝐬𝐢𝐨𝐧𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐬𝐮 𝐣𝐮𝐞𝐠𝐨, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐞𝐣𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚𝐬 𝐚𝐛𝐢𝐞𝐫𝐭𝐚𝐬 𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐞𝐥 𝟑-𝟏 𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐂𝐨𝐬𝐭𝐚 𝐑𝐢𝐜𝐚”
Colombia ganó, convenció por momentos y cerró su despedida con un 3-1 ante Costa Rica que deja sensaciones positivas… pero también preguntas incómodas. Porque cuando el equipo fluye, cuando hay vértigo y presión alta, el nombre de James Rodríguez aparece inevitablemente en el debate: ¿es el cerebro que ordena o el ritmo que ralentiza? Ayer, como tantas veces, fue protagonista sin ser determinante en la intensidad del juego. Su calidad sigue intacta, su visión es diferencial, pero el equipo parece moverse en dos velocidades: la suya… y la del resto.
El dilema no es menor. Colombia genera más cuando acelera, pero también necesita alguien que piense, que pause y que filtre el último pase. Y ahí es donde James sigue siendo único. Sin embargo, el fútbol moderno castiga al que no acompaña el ritmo colectivo, y la Selección parece estar construyendo una identidad que a veces lo deja a contravía. ¿Debe ser titular indiscutible o un revulsivo inteligente? La victoria tapa el debate, pero no lo resuelve. Porque más allá del resultado, la gran pregunta sigue viva: ¿Colombia juega mejor con James… o a pesar de él?