17/05/2026
Con una campaña memorable, el equipo sub-6 escribió una nueva página dorada al consagrarse campeón de la primera edición del Torneo Gauthier, ratificando el talento y el proceso formativo de una generación que no se cansa de ganar.
Tras superar una exigente fase inicial con partidos de alta intensidad y dejar en el camino a rivales de peso, los pequeños guerreros sellaron el título en una final cargada de emoción, entrega y dramatismo.
Luego de igualar un partido que se había puesto cuesta arriba y resistir con corazón hasta la definición desde el punto penal, apareció la figura inmensa del arquero Óscar Charri con atajadas decisivas para desatar la celebración. Este nuevo campeonato no es casualidad: es el reflejo de un proceso sólido que viene dando frutos desde la temporada anterior, con niños de enorme proyección que hoy, con apenas seis años, ya demuestran que el futuro les pertenece.
El camino al campeonato estuvo marcado por duelos intensos desde la fase inicial. El equipo debutó con dos empates frente a Futkid A y Futkid B, en encuentros muy disputados donde, aunque generó múltiples opciones, faltó efectividad frente al arco.
Luego llegó una victoria más cómoda ante Titanes antes de imponerse a Águilas Doradas en un compromiso que comenzó complicado, pero que terminó resolviéndose con autoridad. En la ronda eliminatoria, el equipo elevó su nivel: superó a Jogo Bonito tras un primer tiempo cerrado y luego firmó una semifinal brillante ante Futkid A, rival de reconocido talento ofensivo, al que derrotó con contundencia 7-3 tras una explosiva reacción en el segundo tiempo.
La gran final, disputada este sábado, fue el fiel reflejo del ADN Ruitoque FC. Juan Lucas Sánchez abrió el marcador con una brillante acción individual, pero el rival reaccionó y llevó el juego a un escenario adverso, incluso con un autogol que puso cuesta arriba el título. Sin embargo, cuando más apremiaba la presión, Martín Montaño apareció con un gol determinante para forzar la definición por penales, instancia en la que emergió la figura monumental del arquero Óscar Charri, decisivo con atajadas memorables para sellar la consagración.
Más allá del trofeo, este campeonato confirma la solidez de un proceso que viene desde el año anterior, cuando esta misma base ya había conquistado títulos en Liga, selección y Parque La Salud, consolidando una generación llamada a dar mucho de qué hablar con un futuro que parece una autopista de grandes oportunidades.