28/05/2026
Hoy me cuesta encontrar las palabras correctas… porque hay despedidas que no nacen del olvido, sino del amor tan profundo que uno siente por aquello que construyó con el alma.
No es fácil decir adiós a tantas historias, a tantas risas, a tantos momentos que hicieron de este camino algo tan inmenso. Me aferro todavía a ese sentir que deja la danza, a ese abrazo invisible que queda después de cada ensayo, después de cada escenario, después de cada sueño compartido.
A veces uno cree que todo se derrumba… que aquello que brillaba solo, que parecía eterno, cae de un momento a otro. Y sí… duele. Duele mirar alrededor y sentir vacíos donde antes había vida, voces, pasos, abrazos y sueños caminando juntos. Duele aceptar que muchas personas que hicieron parte de este castillo maravilloso tomaron otros caminos y que, poco a poco, las luces cambiaron.
Pero también entiendo que la vida se trata de eso: de aprender a soltar aun con el corazón roto, de aceptar los finales aunque el alma no esté preparada, de comenzar de nuevo incluso cuando sentimos que ya no quedan fuerzas.
Hoy me toca despedirme no desde el rencor, ni desde la tristeza absoluta, sino desde el amor inmenso que siempre existirá. Porque todo lo vivido fue real. Cada paso, cada lágrima, cada logro y cada caída quedarán guardados dentro de mí para siempre.
Quizás empezar de cero sea una de las cosas más difíciles que me ha tocado vivir muchas veces… pero también sé que cada amanecer trae una nueva oportunidad, aunque hoy me cueste verla. Y aunque por dentro sienta miedo, cansancio y vacío, voy a seguir caminando.
Gracias a a cada uno de los que hicieron parte de esta historia. Gracias por haber creído, por haber sentido conmigo, por haber dejado huella en mi vida y sobretodor amar la danza junto a mí.
Y si algún día la vida, el corazón o la nostalgia los trae de regreso… aquí estaré. Tal vez distinto, tal vez más fuerte, tal vez reconstruyéndome todavía… pero con las puertas abiertas de mi corazón y de nuestra casa Bachue Compañia Nacional de danza sin que el mismo amor sincero de siempre cambie.
Porque algunas historias no terminan… solo aprenden a transformarse.
Gracias totales a los que hoy ya no estan y que ahora estan o estarán desde publico quizá aplaudiendonos o quizá diciendo que orgullooso me siento de haber sido parte de esa linda familia o quizá no!..
Por siempre en mi corazón