25/05/2020
La actividad con tapabocas "es una exigencia mayor porque la oxiginación no es la misma que cuando uno tiene la cara descubierta; por eso recomiendo, que la gente empiece de forma gradual, no al mismo nivel que tenía hace dos meses".
Es importante que tanto la intensidad como la duración del ejercicio sea menor en comparación a la actividad realizada antes de la pandemia. Y tambien es vital respetar las distancias recomendadas.
Como la oxigenación no es la misma, hay que estar atentos a las manifestaciones del cuerpo para saber hasta dónde hacer y que la actividad sea saludable.
El uso del tapaboca complica la oxigenación entonces el cuerpo no va a tener lo que necesita para una demanda intensa y eso arriesga a que aparezcan algunas manifestaciones clínicas como pinchazos en las piernas que pueden hablar de una fatiga muscular, mareos o desmayos, que es lo que uno tiene que evitar. Pueden correr pero tienen que bajar la intensidad del ejercicio: hay que escuchar las señales que manda el cuerpo (fatiga, cansancio, hormigueo en las piernas) e ir reduciendo la intensidad.
La actividad debe ser "moderada, del rango regenerativo a subaeróbico" para poder cumplir con la norma exigente sobre el uso del tapabocas.
El tapaboca es usado en algunos clubes o atletas individuales para aumentar el rendimiento físico, como Boca, River, etc. El resultado de esto es que produce una asfixia y con esa asfixia el cuerpo te responde con una adaptación; es una supervivencia del cuerpo, mejor ritmo cardíaco, aumento de la oxigenación, entre otras cosas. Esa adaptación que se da entre 15 y 30 días logra que los deportistas tengan una mejor performance.
Aclaró que "en la gente común, que no tiene alto rendimiento, puede ser peligroso porque el cuerpo se sobreexige, además de que los cuerpos estuvieron en sedentarismo por la cuarentena y es más difícil que podamos soportar estas medidas para hacer una actividad física".