01/09/2026
A las 5:10 de la mañana el gimnasio huele a desinfectante y no hay nadie. Ese es el único momento del día en que nadie me está pidiendo nada. No entreno ahí porque me sobre disciplina. Entreno ahí porque es la única hora que no negocia conmigo.
Lo que no cabe en el video es lo que Pambelé hizo con esa oportunidad que le cayó de rebote. Defendió ese título diez veces en tres años y ocho meses. Le llegó por descarte. Lo que vino después no tuvo nada de casualidad.
Y ahí está la parte incómoda. Casi siempre estamos esperando que la puerta se abra, cuando lo único que se puede trabajar es estar listo para cruzarla.
Si conoces a alguien que lleva rato preparándose y todavía no le llega el turno, mándaselo.