27/12/2025
He alcanzado el Séptimo Dan, acreditado bajo el marco que me otorga la responsabilidad y el beneficio de ser fundador de ACITF Taekwon-Do Internacional, y como resultado de un trabajo social, formativo y comunitario que se ha extendido más allá de las fronteras nacionales.
Sin embargo, este grado no representa un punto de llegada, sino una mayor obligación ética y marcial.
Mi espíritu permanece intacto: entro al dojang con la misma humildad, respeto y disciplina que el primer día. El cinturón cambia de color; la actitud, jamás.
Sigo considerándome un estudiante del Taekwon-Do, consciente de que el verdadero crecimiento no se mide solo en grados, sino en carácter, servicio y coherencia entre lo que se enseña y lo que se vive.
Cada clase, cada práctica y cada proceso siguen siendo una oportunidad para aprender, corregir y evolucionar.
El Séptimo Dan reafirma mi compromiso con el arte, con la formación de líderes íntegros y con la misión social que inspira a ACITF: formar seres humanos antes que grados, y legado antes que reconocimiento.
Oss.