27/08/2026
En este tiempo, en el que la tierra tiembla, el aire se calienta y los bosques arden, me he sentido asustada y, por momentos, paralizada.
Hablar, sentir y dejarme acompañar han sido algunos de mis aliados. Y también lo ha sido la meditación Tonglen.
Inhalo el miedo, la impotencia y el dolor que siento.
Exhalo paz y confianza.
Y, con cada exhalación, me rindo, suelto aquello que no puedo controlar y confío en la vida que nos sostiene.
Así, en lugar de alejarme de lo que siento o intentar taparlo, trato de hacerle espacio dentro de mí.
Si esta práctica resuena contigo y quieres conocerla, escríbeme. Con mucho amor te cuento cómo puedes hacer la meditación Tonglen. Foto de Mar