19/08/2023
Te fuiste. Te extrañaré demasiado. Antes de partir me miraste y te despediste con tus ojitos. Te abrí la puerta e intentaste escoger el lugar más hermoso para dormirte en lo eterno. Porque así fuiste tú, la más hermosa niña. No quisiste desentonar ni en el día de tu muerte. Tengo cientos de fotos tuyas, debieron ser millones. Para recordarte hasta el último pedacito de pelo. Fuiste una gran amiga, en mi compañía y en mi soledad. Inteligente, valiente, cuidadosa, tierna y cariñosa. Todos quienes te conocieron te extrañarán y recordarán. Inigualable, inalcansable. Ojalá yo tuviera un poquitito de tus cualidades. Descansarás en paz y aquí, en este lugar maravilloso, te convertirás en todas las flores, plantas y árboles. Y cuando mire una nueva rosa, la flor del magnolio, el verde del pasto, cuando desgaje una naranja o cuando coma una dulce manzana, cuando sienta el aroma de las lavandas o de los jazmines, cuando respire el viento de la tarde con el olor puro de los Eucaliptus, sé que estarás allí para seguir acompañándome. No vueles alto, quédate conmigo. Elegiste un día llorón para irte, como llorón yo me he puesto con los años. Pero cada lágrima que me has hecho derramar me harán recordarte como te mereces, porque la tristeza es también amor, el gran amor que yo te tuve mientras estuviste conmigo. Adiós mi Issa.