03/08/2026
Carlo Pérez es tatuador y comenzó a entrenar con nosotros a los 28 años (hoy tiene 34).
Desde el primer día ha demostrado ser una persona constante, disciplinada, humilde y sencilla. Es ese compañero que desafía, apoya y guía a quienes comparten el tatami, reflejando en cada entrenamiento la tremenda fortaleza física y mental que ha construido con años de constancia y disciplina.
Cuando le preguntamos qué es lo que más destaca de entrenar en Estoico, no dudó en responder:
“Harta paciencia del profe según las capacidades de cada alumno. Es personalizado a las expectativas que uno tiene. Destacaría la pedagogía que tiene el profe.”
Como tatuador, su trabajo le ha permitido viajar y entrenar en academias de Jiu-Jitsu, tanto en distintos países como en Santiago. Ante la pregunta de si siente que su cinturón refleja realmente su nivel técnico, nos cuenta:
“He podido corroborar que me lo merezco y que cada vez que he ido a algún lugar, he podido estar al nivel de los que son cinturón azul, así que se agradece también que cueste ganar cada cinturón.”
Historias como la de Carlo reflejan lo que buscamos construir en Estoico: un lugar donde el aprendizaje es personalizado, el progreso se gana con esfuerzo y cada cinturón representa, de verdad, el trabajo realizado en el tatami.
Somos Estoico Jiujitsu
Descubre tu verdadero poder